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Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

Jugando a eliminar los monstruos de la red

Cuán difícil me resulta ahora segregar cierta lectura, alguna información, o cualquier contenido que estoy buscando en la red. La ventana gráfica de mi ordenador nunca puede estar limpia, diáfana sin que alguna propaganda este incrustada o de súbito aparece una y otra vez, desplazando al contenido principal que es mi objetivo, hasta relegar a un espacio reducido, arbitrario y más bien, se yerguen triunfadoras como si ellas fueran el objeto principal motivo de mi búsqueda y estudio.

Han invadido toda la web, Pareciera que todo el mundo quiere sacar cierto tipo de beneficio de este medio universal. Los que están dentro, como los que permanecen fuera, todos quieren plantarse allí y, por más que trato de evadir sus cuñas publicitarias, porfían en aparecer cuál ventanas emergentes, en uno y otro lado. De manera que, a manera de un juego de pinball antiguo en los que se tenía que eliminar a los monstruos, uno a uno, o más de ellos, que surgían y reaparecían en los lugares más insospechados, como retándote a que no puedes con ellos, del mismo modo, ahora me desvió del objetivo por el cual desplegué la página y, me entretengo en eliminar cuanta propaganda intrusiva se aparece en ella. Hasta me parece divertido esto de ir eliminando y cerrando ventanas publicitarias y, permanezco tan o más concentrado que cuando estaba leyendo aquella información [...] que ya no recuerdo de qué trataba, pues estoy a la expectativa en adivinar en qué lugar de la ventana gráfica de mi ordenador brotará alguna de ellas, para inmediatamente sacarlas del juego.

En los inicios de la web global, esto de los "spots", estaba circunscritos a alojarse solo en determinados lugares, de manera que no desvíen a los parroquianos digitales de aquello que estaban buscando. Ahora, ya no hay reglas, las hallas en los encabezados, en la parte central, en los asides. No hay frontera ni menos aun control, pareciera que los límites iniciales planteados han sido franqueados, pues lo encuentras hasta en el footer.

Los contenidos principales han sido subrogados a estas pautas publicitarias, y de hecho el contenido principal de la página son solo un mero pretexto para que aquellas se plantén  allí, pasando a ser las verdaderas vedettes de la función.

Acaso debería de optar por esta propaganda que ahora está plantada frente a mí y, que me promete, jura y, rejura que, accediendo a su plataforma me olvidaré de cualquier pauta publicitaria, y con ello alcanzar una nueva forma de experimentar la red, sin distracciones. ¡Ya no habrá más propagandas! Al final desisto de esta dulce tentación, pues sé que, de ninguna manera será así.

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