... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
Y otras ofrendas En cuestiones místicas o religiosas, a través de nuestra historia hemos asistido a cambios en cuanto a la forma y fondo de sus teorías, sobre los credos y dogmas religiosos. Algunos dioses se los ha degradado, otros semidioses han desaparecido , otros nuevos han aparecido con nuevos e innovadores nombres, en fin, todo cambia de acuerdo al tiempo o las circunstancias, pero, sin embargo, lo que ha permanecido como más o menos estable son las, dádivas, diezmos u otras contribuciones que todo fiel medianamente respetable, tenía y tiene la obligación de contribuir con su feligresía particular. De hecho, ahora cualquiera que sea el credo que se profesa, unos más que otros, pero todos sin distinción recalcan, y sugieren que cuanto más ofrendes serás más bendecido. Creo que los reformistas que veían en las acciones de la venta y subasta de indulgencias un mercado lucrativo de aquel entonces, ahora se estarían revolcando en sus tumbas, al saber que aquello sigue firme ...