... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
Hay cierta gente que anda algo psicoseada * o cuando menos asustada, porque esto de nuestra información personal está siendo recolectada por algunos algoritmos digitales que están colados en cada cosa que tocamos o vemos. Pero como yo lo veo, no debería de estar tan mal, y todo este banco de información, tal vez en algún momento, trascienda a nuestra actividad diaria y mejore, por ejemplo, los servicios reales que uno necesita. De esta manera, al ingresar a cualquier oficina privada y sobre todo a cualquier ente público, para realizar cualquier trámite particular, espero que, algún algoritmo de aquellos que husmean tu “ modus vivendi ” haya hecho bien su trabajo y en verdad haya escudriñado y estudiado mis gustos y disgustos personales por lo que, mi expectativa es alta al cruzar sus puertas. Tengo la certeza que me esperarán, como debería de ser y no como dios manda para estos casos particulares. Al revelar mi presencia, el algoritmo encargado de perfilarme, recurrirá a toda la i...