Y otras buenas nobles y desinteresadas ofertas Trato de evitar tropezar o caer por cualquier dominio digital que me invitan a ciertos cursos, entrenamientos o certificaciones, y que prometen, juran y re-juran que estos serán gratuitos. En nuestro pasado inmediato, antes del auge de las plataformas digitales, había que prestar mucha atención a la "letra chiquita" que venía adjunta en cualquier formato impreso, que prometían que tal o cual cosa, al igual como ahora, estos duchos timadores te hacían pensar que aquello en donde ponías tu firma, conseguías una genial oferta. Sin leer pormenorizadamente el detalle draconiano escrito en formato ridículamente pequeño y sumamente frondoso, adjunto por algún lado del documento, por lo que nadie atinaba a leer aquello. Más cuando lo que imaginabas como una ganga o una oportunidad única. Al final, lo recibido no se ajustaba a la "eficiente propaganda promocional", no había lugar a reclamo, pues simplemente te hacían ver que...
Chicos tres "R" Continuando con nuestra recreativa serie, "la infancia y sus recreos" , hoy "los zancos" hacen su debut en este atelier literario nostálgico. Éramos chibolos** creativos por lo que, hacíamos de las latas, aquellas que alojan a cierto tipo de leche, algún tipo de café o cualquier producto que viene en este tipo de contenedor, las haciamos un objeto eco-sustentable mediante el reuso , reciclaje y, al mismo tiempo, reducíamos los gastos que se generaría en la adquisición de otros objetos para la diversión. Y bajo este nuevo esquema, estas latitas, las llamábamos " zancos ". El reto era pararse sobre estas latas y echarse a caminar, para lo cual se adosaba una pequeña cuerda, que fungia a manera de bozal y con el cual se podía mantener unida a nuestros pies. Así manteníamos unido el extremo superior de la lata a nuestra mano, de manera que, al levantar el pie para dar un paso, estas latas permanecían adosadas al pie mientras se dab...