… creo que el cielo está en mi patria y aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno , o qué les pasa, son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, casi “todo”. Tienen techo, pan y un buen lecho, y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde techito donde viven, pues sus quejumbrosos huesos son cobijaditos al amparo de sus cuasi mansiones. Tienen más que, un humilde pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados". Viven en barrios inexpugnables, y de yapa, cuentan con seguridad contratada para evitar que cualquier persona fisgona ose en echarles una miradita. Y toda su vida por aquellos lares es un mar de lágrimas. Padecen de traumas, estrés de todos los números. Son presas fáciles de...
Después de ver el noticiario, con su uso y abuso de hechos criminales, la sobre exaltación del delito, de los robos y otras maravillas más, pienso, debería de poner un par de rejas más a mí ya cercado apartamento , pues al parecer nunca es suficiente para estos malhechores, debería tomar un curso intensivo de guerrilla de comandos, o empezar a leer el Manual de Artes Marciales para Tontos . Por lo pronto, me pregunto si será legal arrimar sacos de arena en el perímetro de mi casa, y rodearla con una cerca de doble púa, cavar una zanja perimetral y agenciarme lo antes posible de una par de cocodrilos como efecto inmediato y persuasivo. Tal vez montar en mi azotea un torreón con un tipo armado hasta los dientes, para una vigilancia 24/7/365 y dos días más, porque el hampa no descansa , Pero eso sí, la munición será de salva, o de goma, pues por esas cosas del destino, si logro herir al intruso, el que derechito va a la cárcel no...