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Mostrando las entradas con la etiqueta Lo nuevos entrenadores digitales de moda

Qué nos pasa

  … creo que el cielo está en mi patria y aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno , o qué les pasa, son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, casi “todo”. Tienen techo, pan y un buen lecho, y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde techito donde viven, pues sus quejumbrosos huesos son cobijaditos al amparo de sus cuasi mansiones. Tienen más que, un humilde pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados". Viven en barrios inexpugnables, y de yapa, cuentan con seguridad contratada para evitar que cualquier persona fisgona ose en echarles una miradita. Y toda su vida por aquellos lares es un mar de lágrimas. Padecen de traumas, estrés de todos los números. Son presas fáciles de...

START UP

Ya está lista la logística, el lugar no podría ser mejor, y mi disposición es plena. Móvil de última generación en mano, auriculares en su lugar, un parque genial y tranquilo escrupulosamente bien cuidado, me arremolino en alguna de sus bancas que para mi gusto siempre están casi todo el tiempo vacías. Busco la APP  apropiada para entrar en contemplación. Doy gracias al cielo que hoy en día la industria del bienestar digital - start up - está en auge. Ya no necesitamos personas de carne y hueso para estos fines, pues tenemos a nuestra disposición entrenadores digitales . En esta tarde cálida de verano, los suaves, sutiles y maravillosos sonidos que muy sabiamente algún algoritmo a mezclado para la satisfacción de mi espíritu, me desconectan del monumental ruido citadino , y me guían a un oasis calmo de tranquilidad, que da la paz sosegada de una postal, de un bosque otoñal, una selva virgen, una estepa solitaria. Solo con un clic y escogerás dicha postal binaria donde podrás r...

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Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...

Cómo escribir CV

Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral, y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfono...

“SE NECESITA SEÑORITA CON BUENA PRESENCIA”

Era el enunciado enmarcado en forma de letrerito que uno veía por todo lado y a lo largo y ancho de la ciudad. Ya parecía más un eslogan de uso común y obligatorio que toda empresa grande o chiquita, exponía y revelaba en cualquier gacetilla de empleos, o hasta en las fachadas de sus locales a manera de anuncio o requerimiento. Y esto de la “ buena presencia ” era el único elemento a franquear por cualquier señorita veinteañera que deseaba alcanzar un puestito o trabajito en cualquier emprendimiento, sobre todo en el área de servicios. Sí, y lo que estaba implícitamente escrito en este quinteto de palabras, se debía de leer como un “estego”, cuya real traducción era: " se necesita una joven agraciada, no más de veinte y pocos años, pues una de treinta, es un vejestorio para estos empleos ". Y lo más importante, " estar dotada de generosas y exuberantes curvas, para este caso cuanto más, mucho mejor ". Aquello de la preparación técnica, o académica de la soli...