Versus mi eterno comportamiento nocivo ¡Diablos!, no imaginaba cuán grave y letal ha sido hasta ahora mi comportamiento en extremo nocivo, éticamente inaceptable y, de hecho, punible. Hasta ahora, las premisas de la sustentabilidad ambiental me eran familiares, pero tras asistir a una zambullida sobre estas cuestiones, ahora ya no me quepa duda, que durante todita mi vida he transgredido las normas morales de la eco-sustentabilidad. En consecuencia, después de tal entrenamiento tomaré medidas inmediatas a fin de corregir mi errado “ modus vivendi ” . De ahora en adelante, mis duchas de aseo personal serán cronometradas a solo dos minutos, ni uno más . Y saldré de ellas así esté enjabonado, y aun me falte restregarme con mi pedazo de teja o piedrita de río, pues, pese a vivir en un mundo lleno de agua, la aprovechable y potable cada día es más escasa. Limitaré al mínimo el uso de mi bien querido Android , pero definitivamente descartaré de plano emplear cualquier tipo de iOS . Pero seg...
Era el enunciado enmarcado en forma de letrerito que uno veía por todo lado y a lo largo y ancho de la ciudad. Ya parecía más un eslogan de uso común y obligatorio que toda empresa grande o chiquita, exponía y revelaba en cualquier gacetilla de empleos, o hasta en las fachadas de sus locales a manera de anuncio o requerimiento. Y esto de la “ buena presencia ” era el único elemento a franquear por cualquier señorita veinteañera que deseaba alcanzar un puestito o trabajito en cualquier emprendimiento, sobre todo en el área de servicios. Sí, y lo que estaba implícitamente escrito en este quinteto de palabras, se debía de leer como un “estego”, cuya real traducción era: " se necesita una joven agraciada, no más de veinte y pocos años, pues una de treinta, es un vejestorio para estos empleos ". Y lo más importante, " estar dotada de generosas y exuberantes curvas, para este caso cuanto más, mucho mejor ". Aquello de la preparación técnica, o académica de la soli...