Ir al contenido principal

Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

Vacuna contra mi estupidez

Hasta ahora no hemos podido idear, manufacturar, algún medicamento, alguna pastillita o cuando menos una vacuna, descubrir alguna hierbita, brebaje, pócima o infusión, para que mediante su ingesta directa o indirecta, pues, evite que  incurramos en los mismos errores una y otra vez, día a día, año a año, a lo largo de la vida, y de nuestra historia.

Sólo se necesita de un breve periodo de tiempo que transcurra para que, la memoria colectiva o individual, aflore como amnesia perpetua, y las sombras del pasado asomen al presente como si aquello nunca hubiéramos pasado o experimentado.

Y si examinamos a través del tiempo nuestra historia individual o como una extensión nuestra, es decir, como sociedades plenamente racionales, resulta en un continuo proceso de repetir precisamente aquellos errores, que deberíamos evitar. Parece ser una constante, como un defecto incorregible. Tal vez se olvide por lapsos más o menos cortos o largos, pero lo que resulta perenne es, ese “deja vu” inexorable. Acaso el bordón, que indica, "es en la repetición es donde se encuentra el buen gusto" ¡Diablos y demonios iterativos! pero sólo aplicamos ello para las cosas negativas y muy poco o nada para hacer lo opuesto.

Se podría pensar que es propia de sociedades o individuos que pertenecen a castas con insuficiente desarrollo humano, pero al parecer ello no es así, pues en nuestra aldea global siempre habrá individuos, y lo que es peor, masas de seres en pleno y cabal ejercicio de todas sus facultades, que incurran, sigan y hasta veneren estas estupideces globales.

Sería genial inventar una especie de vacuna que actúe a nivel genético, para enmendar y corregir estos genes que están agazapados y al acecho de una oportunidad para exponerse o revelarse.

Ya sea en temas de, salud, economía, política, religión, social, en fin, no hay actividad humana que esté dispensada de tales taras.

Dado a que hasta ahora ello es imposible, quizás seguiremos asistiendo a un continuo y perpetuo tropiezo de los mismos yerros.

Por lo que, como para no desentonar con nuestras viejas inclinaciones, iniciaré mi propia cofradía y más aún, con el auge de las plataformas digitales de comunicación que han acentuado más dichas taras, estoy seguro, tendré un auditorio cautivo, dispuesto cuando menos si no a seguirme, a escuchar y hasta comulgar con cuanta idea, teoría peregrina se me ocurra, hasta que otro(s) me subroguen por otras, aún peores.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...

Cómo escribir CV

Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral, y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfono...

“SE NECESITA SEÑORITA CON BUENA PRESENCIA”

Era el enunciado enmarcado en forma de letrerito que uno veía por todo lado y a lo largo y ancho de la ciudad. Ya parecía más un eslogan de uso común y obligatorio que toda empresa grande o chiquita, exponía y revelaba en cualquier gacetilla de empleos, o hasta en las fachadas de sus locales a manera de anuncio o requerimiento. Y esto de la “ buena presencia ” era el único elemento a franquear por cualquier señorita veinteañera que deseaba alcanzar un puestito o trabajito en cualquier emprendimiento, sobre todo en el área de servicios. Sí, y lo que estaba implícitamente escrito en este quinteto de palabras, se debía de leer como un “estego”, cuya real traducción era: " se necesita una joven agraciada, no más de veinte y pocos años, pues una de treinta, es un vejestorio para estos empleos ". Y lo más importante, " estar dotada de generosas y exuberantes curvas, para este caso cuanto más, mucho mejor ". Aquello de la preparación técnica, o académica de la soli...