... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
Hasta ahora recién me entero que, en la red también se dispone de cazatalentos virtuales. Sé ahora, de la noble, desinteresada, desprendida, y sacrificada existencia de supuestos reclutadores que escudriñan nuestras hojas de vida descargadas a las redes . Y al parecer, toda esta info antes que llegue y sea valorada por la empresa contratante en cuestión a la cual te postulaste, ellos, son el primer y tal vez el único filtro a superar. No logro entender por qué las mismas empresas no evalúan, y tasan la documentación de los postulantes y se valen de una intermediación, y es que acaso, estos reclutadores virtuales realmente saben qué tipo de talento humano apetece y necesitan ellas. O son una especie de consejeros que le susurran al oído y le dicen, éste es el mero mero, es el tipo que necesitan ya mismo. Y lo que menos entiendo, es por qué no califico a ninguna empresa pese a mis estudios universitarios, de postgrado, y algún cursito en el extranjero. En este punto, al pare...