¡... No, no se amontonen para todos hay, si dale, dale pésale un kilo, al otro señor otro kilo más. Pásale la bolsa, pásale pásale. Para todos hay, no se amontonen. Dale a la señora, dale también al otro señor. Dale al carro rojo. Al azul, al azul también. Dale al otro, si un kilo más. otro más...Nos volvimos locos, todo está en oferta. Dale a ella un kilo más. Ya si uno más, uno más por allá ...! Son los sonidos que se filtran hasta mi habitación, y logro identificarlos, sin duda esta acústica proviene de la amplificación de un típico megáfono. Lo otro que logro inducir, basado en la diatriba que llega a mis oídos con una generosa dosis alta de decibeles, que la fuente de toda esta estridencia sonora es sin duda algún típico buhonero , o vendedor itinerante que está pasando por mi calle. Lo que me llama la atención de esta lírica acústica es, por un lado, escuchar los efusivos llamados a la acción, ya que en general en esta comunidad donde vivo, es muy poco frecuente escuch...
La conquista Antes de la vigencia plena de los móviles y del furor de las redes sociales, conquistar a una chica exigía algunas mínimas destrezas que había que ir desarrollando para no fallar en el proceso, entre ellas, pues se tenía que contar con al menos un mínimo dominio, de lo que en aquel tiempo llamábamos como, “labia” * Había una real interacción en la pareja , pues aquello de las distracciones producidas por elementos ajenos a la tertulia, eran inexistentes, amén de alguna circunstancial, en consecuencia, cada miembro participante del flirteo, estaba presente en cuerpo y alma en cada cita. Por lo que, cuando salías a pasear con tu aspirante a novia o, mejor dicho, cuando estabas postulando para ser considerado como enamorado de "hecho y con derecho", pues, había que tener una estrategia bien concebida, como a dónde ir a pasear, qué lugares evitar y, sobre todo, escoger lugares donde el disfrute del ambiente y el entorno ayuden en tu único y real objetivo, la con...