Ir al contenido principal

Redactando una tesis doctoral bajo un esquema satírico

... Ante la evidente imposibilidad de lograr que cualquier texto sobre ciencias duras o blandas y, otras materias relacionadas con la academia formal, llegue a la mayoría de la gente, para que de algún modo todo este conocimiento generado no se pierda en el olvido y cumplan con algún otro objetivo, aparte del muy noble que se los concibió, como apolillarse en los anaqueles de las bibliotecas de las universidades, de los institutos y en fin, de cualquier otra institución académica. Entonces, es hora de repensar en nuevos formatos para dar paso a una eficiente y vasta divulgación. Cualquier documento científico o formal, en general, sigue ciertas pautas básicas y estrictas basado en la formalidad y rigor, en consecuencia, también la redacción y su formato de presentación  responde a dichos parámetros. Se trata entonces, de buscar un vehículo más amigable para utilizarlo como contenedor, y este contenedor que recoge el conocimiento, tiene que romper con los viejos esquemas, para o...

Síndrome de la delusión

Esto de las cuestiones tecnológicas, se desarrollan más rápido de lo que uno imagina. ¡Diablos y demonios innovadores! Creo que por estas tierras* estamos ligeramente atrasadisimos en esta área a nivel país, ¡Ah! pero felizmente no en cualquier campo, pues en lo que se refiere a la ciencia e innovación burocrática, somos los que marcamos el paso. Esto se confirma y reafirma y se vuelve a corroborar una y mil veces más.

Mientras esperas la respuesta, por ejemplo, a una solicitud de cualquier tipo dirigida a un ente burocrático, para cuando recibiste la contestación - que por obra y gracia de alguna divinidad benevolente se apiadó de tus jaculatorias-, ya se han generado y están disponibles para el mercado, apps, o softwares, o cualquier tipo de arquitectura digital, de hecho, hasta se han regenerado estas mismas versiones por otras más avanzadas. Entonces, desde que iniciaste el trámite burocrático hasta que recibiste la respuesta pareciera que ha pasado como un siglo en términos digitales.

En nuestro particular reino* habitamos en una especie de delusión, como una distorsión de la realidad, donde coexisten al mismo tiempo, entes anacrónicos y que, al mismo tiempo, usan todas las plataformas digitales a su disposición para optimizar su trabajo. No obstante, las apuestas corren y, se disputan a manera de paradoja, y "eme" aquí la cuestión, iniciar un trámite burocrático virtual o de la manera tradicional, cuál se será más eficiente, rápido y facilito. Quién se coronará como vencedor. Respuesta, en cualquiera de los casos, en estos entes es irrelevante, ya que uno u otro camino, significa pérdida de tiempo, dinero, y uno que otro asalto repentino de frustración y pletórico cariño hacia sus santas madrecitas.

En un mudo normal, lo ideal sería optar por la vía digital, para iniciar cualquier trámite, pues significa, menos papeleo, más fácil, tiempo y dinero ahorrado, atención 24/7/365. Claro en un mundo ideal.

No, en nuestro reino*. Un normal funcionamiento por acá, es como haber presentado la solicitud en “Word perfect”, y para cuando recibiste la respuesta, tú ya estás en “Google doc”.

---

*Tierras, reinos, interprétese como, país. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cómo escribir CV

  Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral. Y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfo...

¡ Y SE HIZO LA LUZ ! …O AÚN?

Hasta que, por fin estaba encaminado, yo tontamente felíz me dirijo a firmar el contrato de prestación de servicios, el que hasta estas alturas lo considero uno de los bienes más preciados que pueda poseer el ser humano ¡ LA LUZ! . Sí, sí, por fin tendré LUZ en mi predio , después de dos años tres meses y cuatro días. Estoy a unas pocas horas de tan magno hecho, pero ya me imagino coronando mi propio Everest. Y voy raudo a sus "muy" dignas instalaciones, donde la empresa proveedora de tal servicio tiene sus oficinas. Poco a poco, a paso firme y sereno como del que se sabe triunfador, llego presto a lo que sería el inicio de una nueva odisea. Creo que Ulises ya hubiera desfallecido si los dioses, cuando pensaba que sus peripecias tras 10 años de guerra al lado de los Aqueos , y tras otra década más que le tomó su regreso a Ítaca, estas deidades le indicarían que aún, ni siquiera sería el inicio del fin de su aventura. Y volvería a empezar como un ciclo interminable de idas y ...

Inteligencia artificial

Un poco acerca de algoritmos generativos, evolutivos y otras hierbas digitales Es un temor genuino y real que tienen las personas, sobre un futuro próximo y, dado al avance de la ciencia y la tecnología , en ese futuro mediato se llegue a reemplazar completamente a los humanos, por un dominio basado en inteligencia artificial . Pero ello ya es una realidad, hay innumerables tareas que se han sistematizado, y de hecho, hay tareas y trabajos tan tediosos, otros de extrema peligrosidad o de precisión microscópica que sólo las máquinas pueden realizar. Es un hecho también, que hasta el móvil y ordenador que uso a diario son ultra y super Smart , algo así como, más listos que yo, bueno, diría que no soy el tipo más listo del mundo, pero al menos estos aparatitos han venido a ser mi vida más placentera. Me conocen mejor que yo mismo. Me avisan cuando debo despertar, saben de la música, lectura, las pelis que me agradan, y las segregan sabiamente para mi satisfacción. Me abren el correo, se a...