... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
Parte subsiguiente a la precedente o final … Yo como el único “ alfa ” del hogar, en consecuencia, el responsable de realizar la noble tarea de sacar la basura , para su recolección semanal por los encargados del reciclaje. Siempre me topaba que, dentro del contenedor, estaban todas y cada una de las bolsitas que cariñosamente habíamos colaborado toda la familia en su colección, en consecuencia, las habíamos seleccionado, limpiado y apartado, para facilitarles el trabajo, a los señores del reciclaje. Inocentemente creía que el culpable de toda esta discriminación de llevarse todo menos las bolsitas plásticas, el único y real culpable era el reciclador callejero que, siempre está hurgando en los contenedores del vecindario para llevarse lo que solamente a él, le interesa. Así que un día, cansado de ver como quedaban, todas las bolsas plásticas tal cual la habíamos apartado, me auto impuse el deber de encarar dicho comportamiento, y estuve al acecho toda la mañana, del día asig...