... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
Te imaginas si nuestra cultura y forma de vida fuera poderosa como una del primer mundo. Todas las culturas del mundo tratarían de imitarla o cuando menos parecérsele. Las películas de Hollywood, se pelearían por retratar nuestras vidas y costumbres diarias. Te imaginas las polladas como fiestas emblemáticas , donde todas las ciudades del mundo quisieran imitar y tendrían sus versiones más regionales y propias de acuerdo a características singulares. Las fiestas costumbristas se propagarían en todos los centros urbanos, edificios multi y plurifamiliares como símbolo de buena vecindad con bandas y todo, de duración mínima de un par de días con su santito incluido. El comercio formal se reemplazaría por el informal, en consecuencia, el comercio ambulatorio, sería una forma de vida a imitar en cualquier parte del mundo. Se invitaría a los lotizadores de calles -putativos ad hoc , ad infinitum de este sistema- a exponer en los más afamados foros de economía mundial, dictando cáted...