Versus mi eterno comportamiento nocivo ¡Diablos!, no imaginaba cuán grave y letal ha sido hasta ahora mi comportamiento en extremo nocivo, éticamente inaceptable y, de hecho, punible. Hasta ahora, las premisas de la sustentabilidad ambiental me eran familiares, pero tras asistir a una zambullida sobre estas cuestiones, ahora ya no me quepa duda, que durante todita mi vida he transgredido las normas morales de la eco-sustentabilidad. En consecuencia, después de tal entrenamiento tomaré medidas inmediatas a fin de corregir mi errado “ modus vivendi ” . De ahora en adelante, mis duchas de aseo personal serán cronometradas a solo dos minutos, ni uno más . Y saldré de ellas así esté enjabonado, y aun me falte restregarme con mi pedazo de teja o piedrita de río, pues, pese a vivir en un mundo lleno de agua, la aprovechable y potable cada día es más escasa. Limitaré al mínimo el uso de mi bien querido Android , pero definitivamente descartaré de plano emplear cualquier tipo de iOS . Pero seg...
Con el tiempo, me he vuelto extremadamente segregador en relación a letras que llegan a mis dominios, recuerdo cuando aún era joven, leía cuanta obra caía en mis manos, y tenía la manía como si se tratará de una bula expresa, de terminar aquello que iniciaba en leer, aun cuando aquel texto era hondamente árido y extremadamente aburrido, me sentía en la obligación congénita de terminarlo de leer, de cabo a rabo. Al final, sólo me quedaba una especie de desahogo, de haber concluido una pequeña escaramuza, con un triunfo pírrico , de haber culminado la insípida lectura. Pero luego, buscaba una lectura que realmente me agradaba, y me sentía redimido de haber escalado esa montaña, pero en el mar. Es así que me perdía en el tiempo y, en los mudos maravilloso de las fabulaciones de aquellos títulos , cuyas letras, que ya desde los primeros párrafos me seducían y encantaban y, los terminaba de leer en una sola noche, de un sólo tirón, hasta cuando los primeros rayos del alba, me recordaban...