... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
¡Obtenga software auténtico! Es el anuncio a manera de cintillo emergente que aparece en la pantalla de mi PC, cada vez que doy inicio a cualquier aplicación de la suite ofimática, en cuyo fondo del color amarillo ocre, resalta ese texto. Esta advertencia se aloja en la parte superior o en el encabezado de la ventana gráfica, en específico, debajo de los cintillos de opciones de las aplicaciones, y se extiende de extremo a extremo. O aquel otro, que se planta en pleno centro de la pantalla invadiendo toda esta, y en ambos casos, me exhorta a obtener alguna licencia para su uso. Y pues como debe ser y también como corresponde, pincho en la pestaña de enviar al tacho a todas estas advertencias, no obstante, sé que nuevamente estarán allí día tras día hasta que proceda a ser un muy noble y juicioso craqueo de estos programitas. ¡ Honor y gloria al buen crakeo "ético" ! ¡Ah!, pero no hay mane...