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Con cuál me quedo

Honor y gloria a los craqueos

¡Obtenga software auténtico!

Es el anuncio a manera de cintillo emergente que aparece en  la pantalla de mi PC, cada vez que doy inicio a cualquier aplicación de la suite ofimática, en cuyo fondo del color amarillo ocre, resalta ese texto. Esta advertencia se aloja en la parte superior o en el encabezado de la ventana gráfica, en específico, debajo de los cintillos de opciones de las aplicaciones, y se extiende de extremo a extremo.

O aquel otro, que se planta en pleno centro de la pantalla invadiendo toda esta, y en ambos casos, me exhorta a obtener alguna licencia para su uso.

Y pues como debe ser y también como corresponde, pincho en la pestaña de enviar al tacho a todas estas advertencias, no obstante, sé que nuevamente estarán allí día tras día hasta que proceda a ser un muy noble y juicioso craqueo de estos programitas. ¡Honor y gloria al buen crakeo "ético"!

¡Ah!, pero no hay manera de eludir a la tercera advertencia, que se ubica en el extremo inferior izquierdo de la ventana gráfica, y esta sí está omnipresente, no hay manera de esquivarla, pues es como una marca de agua, que me conmina a: "Activar Windows" o algo así.

Yo, como un buen y noble ciudadano digital que se niega a pagar licencias por el uso de estos sistemas, pues considera, [claro a manera de consuelo y descargo justificativo, el eludir tales gravámenes] que la educación digital bajo cualquier esquema o formato, es un derecho no una obligación retributiva, en consecuencia, me he declarado en rebeldía y reúso pagar por aquello que inicialmente se creó como un medio para comunicarnos sin ningún tipo de óbices ni barreras.

Desde el inicio de los tiempos de los ordenadores y cuando la "red" aún no era "red", es más ni siquiera había wifi ni algo más o menos parecido, más todos aquellos primeros sistemas operativos que se estaban generando, se ejecutaban en un entorno muy diferente a las ventanas gráficas actuales, solo era una terminal en cuyo fondo obscuro se ejecutaba los primeros códigos que más adelante darían lugar a estas nuevas plataformas digitales. Las desinteresadas mentes que las desarrollaron tuvieron aún la más genial idea de hacerlos bajo un esquema de sistemas abiertos, sin licencias de ningún tipo, en consecuencia, cualquier persona podría contribuir a su desarrollo.

Después como es propio en nuestra sociedad, aparecieron los oportunistas agiotistas que vieron en estos nichos una veta económica que explotar, y desarrollaron otros sistemas [por supuesto] basado en los precedentes, y los hicieron cerrados, cuyo único y gran objetivo fue solo el lucro. Y sumado a una eficiente artillería propagandística, la idea funcionó. Y más aún si le añadimos que a la gente le gusta y encanta pagar por aquello que lo puede obtener gratis, pues todo esto contribuyó a que se hicieran muy populares, en consecuencia, hoy son todopoderosos que ejercen su tiranía y sujeción.

De manera que es tiempo de formatear mi PC y también como corresponde a un buen y noble ciudadano responsable de sus finanzas, crackeare esta serie de programitas, para alejar de mi entorno gráfico estos avisitos molestosos, o mejor, aprovecharé en limpiarme y sacudirme de una vez por todas, de todas estas glotonerías económicas, y procederé a instalaré el buen y aún más genial sistema operativo Linux o alguna distribución de la serie, pues son libres de licencias y con derechos de uso irrestricto. ¡Si señor eso haré!

  

Cortesia de windows

  

Otra cortesia de windows

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