... Creo que cielo está en mi patria y yo aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno, o qué les pasa, o son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues en su seno nacional lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, "casi todo”. Tienen pan, un buen lecho, y gran "techito" y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde "techito" el que da cobijo a sus quejumbrosos huesos. Esas moradas ya casi parecen mansiones. Tienen más que un pobre pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados", pero qué digo, si ahora, el colorcito de la opulencia es el "black" y con esta paleta de color se olvidaron del racismo que representaba ese color, bueno despues de todo algo bueno afloró, pero dejemos las ramas y volvamos a...
Y yo que quería comerme un chocolatito, tomarme un vasito con leche, o cuando al menos, disfrutar de una tacita con un humilde tecito, pero después de leer que todos estos productos, al menos unos más que otros, pero todos sin excepción, son eficaces bombas de agua [que consumen la poca agua dulce que disponemos para nuestro uso] y ese uso consuntivo excesivo, se ejerce en los procesos agrícolas, industriales, y hasta de consumo humano, de ninguna manera se devolverá al ciclo hídrico de manera inmediata o mediata , por lo que me da cierto grado de remordimiento, ahora que pienso en ese formidable pan con palta, que visualizaba en mi lonche*** vespertino, o aquellas suculentas manzanas y plátanos que ya las tenía en la mira hace un buen rato, pues todo ello tendrán que ingresar a una especie de, stand by permanente, pues al parecer, se trata de algo así como: “ deleitarme con estas delicias ahora y morir de sed mañana ”. ¡Diablos y demonios climáticos!, al parecer, hay demasiadas ...