Ir al contenido principal

Una cuenta bancaria casi cerrada

 El misterio de los mil dólares Me dirijo a sacar las últimas moneditas que todavía permanecen hospedadas en mi cuenta bancaria, y con este último acto le estoy dando la extremaunción a esta cuentita de ahorro que me acompañó desde cuando yo era mi único y real jefe . Más ahora desfallece por inanición, pues no hay como alimentarla ya que no hay manera de conseguir empleo. Hace varios años que no logro conseguir empleo formal en lo cual fui formado e instruido académicamente, de hecho, toda la vida me dediqué a labores muy diferentes a lo que estudié, más ahora anhelando un cambio de vida y deseando ya no ser mi propio jefe, es mi deseo ahora, " ser dependiente " y llegar a fin de mes a cobrar religiosamente mi salario , sin más responsabilidades que el de ser un trabajador más . Pero al parecer todas estas expectativas mías siguen en eso, solo expectativas. Llego a un cajero automático a proceder a retirar mis últimos diez dólares , y bueno realizo la operación, y antes de...

Crisis existenciales

Al parecer, todo nuestro quehacer nos genera estrés y tiraniza nuestra actividad rutinaria, día con día la hace insoportable. Ambicionamos, anhelamos, queremos un cambio, algo más benéfico para ellas, y cuando hacemos el tránsito, de un lado al otro, al parecer en el camino, nos escoltan todas ellas con sus variantes.

Circulando en la juventud, la crisis se la imputa precisamente a ella,  donde la rebeldía hace de las suyas. Es decir, estos arrebatos vivenciales están en relación al periodo de vida por el cual se está atravesando, a si tenemos entre otras cosas, la crisis de los 30 ’s, 40 ’s, de los 50 ’s. Al parecer, esto de las crisis existenciales, es de nunca acabar y llegaron para nunca irse, pues sea por lo que estemos pasando o haciendo, y en cualquier etapa de la existencia, siempre habrá una crisis que superar y sobrellevar, como sucesiones  permanentes e interminables.

Antes de pandemia las exigencias, entre otras cosas citamos, el demasiado tiempo que estábamos fuera de casa, por las largas y extenuantes jornadas de trabajo, se exigía planes ideales para hacer más pleno el trabajo, y a la vez no descuidar la familia, pues había poco tiempo para disfrutar más de ésta. Las terapias ocupacionales nos aconsejaban disfrutar del esmirriado tiempo de calidad familiar en vez de cuantificar.

Con la pandemia, y de estar obligados a permanecer la mayor parte del tiempo bajo techo familiar, el estrés se mudó a ella. Se exigía  el retorno al trabajo rutinario ya mismo, ya que no soportamos estar un minuto más al lado de la familia.  Y aquello de nuestra antigua y vieja rutina, a la que denostamos, renegamos y despotricamos ayer, hoy nos parece lo más saludable.

Al parecer la convivencia familiar y sus conflictos, hace que ésta sea difícil, y apetecemos y extrañamos a morir nuestra vieja oficina, nuestro extendido horario, hasta nuestro insoportable jefe, se hace más apreciable y querido. Las reu, los amiguis, las juergas y en fin, todo lo queremos de vuelta, aun cuando estoy seguro que, al siguiente día, al alba de estar de nuevo en la rutina, ya estaremos añorando por otra pandemia, y de estar encerrados, de vuelta en casa.

Y es que al parecer la inconformidad es permanente e indisoluble en nuestra vida. Cohabitan con nosotros y se manifiesta a lo largo de nuestra vida, amén de las circunstancias, por lo que llego a colegir que estas son la vida misma. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inteligencia artificial

Un poco acerca de algoritmos generativos, evolutivos y otras hierbas digitales Es un temor genuino y real que tienen las personas, sobre un futuro próximo y, dado al avance de la ciencia y la tecnología , en ese futuro mediato se llegue a reemplazar completamente a los humanos, por un dominio basado en inteligencia artificial . Pero ello ya es una realidad, hay innumerables tareas que se han sistematizado, y de hecho, hay tareas y trabajos tan tediosos, otros de extrema peligrosidad o de precisión microscópica que sólo las máquinas pueden realizar. Es un hecho también, que hasta el móvil y ordenador que uso a diario son ultra y super Smart , algo así como, más listos que yo, bueno, diría que no soy el tipo más listo del mundo, pero al menos estos aparatitos han venido a ser mi vida más placentera. Me conocen mejor que yo mismo. Me avisan cuando debo despertar, saben de la música, lectura, las pelis que me agradan, y las segregan sabiamente para mi satisfacción. Me abren el correo, se a...

JUEGOS DE AYER

  La Cometa “ Ha llegado agosto, se siente, pues hay que andar bien abrigado y empezar a usar aquella chompita* de lana de corderito tierno, que tu “vieja” te compró la temporada pasada, pues las ráfagas del viento de esta época estacional se empeñan en azotarte cual endemoniado castigo ”. Estos eran los evidentes signos y señales de aquellas pretéritas épocas de este particular mes, y que daba a entender a todo el mundo púber, que la temporada de las cometas** se ha iniciado . Sabíamos desde el primer día de agosto, que era tiempo de confeccionarse al menos una propia cometa, pues a nadie se le asomaba por la cabeza el de comprarlas o venderlas en aquellas épocas, quizás [estos lances] era algo así como una deshonra , por lo que la idea era recrearla uno mismo, amén que todos los materiales para su confección estaban a nuestra disposición. Si bien a todos los chibolos de antaño nos faltaba el dinero, pero sobradamente derrochábamos ingenio y creatividad , de manera que, manos ...

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...