… creo que el cielo está en mi patria y aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno , o qué les pasa, son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, casi “todo”. Tienen techo, pan y un buen lecho, y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde techito donde viven, pues sus quejumbrosos huesos son cobijaditos al amparo de sus cuasi mansiones. Tienen más que, un humilde pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados". Viven en barrios inexpugnables, y de yapa, cuentan con seguridad contratada para evitar que cualquier persona fisgona ose en echarles una miradita. Y toda su vida por aquellos lares es un mar de lágrimas. Padecen de traumas, estrés de todos los números. Son presas fáciles de...
Estaba mirando un reportaje sobre algunos maestros o "encarnaciones" de dios que habitan en la tierra, en específico en algunos lugares de las tierras exóticas de la lejana Asia. Y al parecer estos maestros se hallan en permanente trance, lo que hace posible que sus espíritus terrenales encuentren comunión y se integren con ciertas divinidades en algún punto astral o algo así. Pero para alcanzar estos estados incorpóreos o de trance, tienen que beber o fumar cierto tipo de sustancias , cuyos ingredientes son algo así como psico -activos o alucinógenos, de manera que todo el tiempo están fumando cannabis , o al menos se beben como seis vasos diarios de un coctelito a base de marihuana. ¡Diablos y demonios alucinógenos! con esta cantidad de sustancias circulando por su cerebro y venas, me digo, es como estar en primera fila en una realidad alterna , por lo que, ya ubicado allí puedes echar una mirada panorámica exhaustiva a esos parajes celestiales y hasta también del mi...