UNA STORYTELLING DE TERROR Como ciudadanos digitales nos hemos convertido, sin merecerlo ni desearlo, en objetivos militares, específicamente para algunas plataformas que se especializan en enseñar a cómo medrar de la red, y para ellas somos eufemísticamente, algo así como TARGETS. En la red no hay libertad para el olvido . De hecho, todas las interacciones desde el momento en que accedes a ella, estas siendo monitoreado por algún BIG BROTHER digital. Al dar inicio en cualquier dispositivo digital, y ni bien has puesto un pie o en específico un dedo, en algún pixel gráfico, habrá alguien que está controlando y siguiendo nuestros rastros dejados en ellos. No es un seguimiento motivado por razones de estado o de políticas gubernamentales, va más allá de ellos y, tal vez por ello es más dañino y letal, ya que estas acciones están rodeadas y cubiertas por una áurea de subterfugios. Aunque para el común de los mortales les resulta indiferente, porque no se b...
< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...