Ser o no ser: UN CHIUÁN VIP
Alguna deidad las coronó como herederas intermediarias entre las empresas que aspiran a integrar [contratar] bajo su ala, a ciertos colaboradores [empleados] que se encuentre libres en el mercado de colocaciones, o cómo mi caso, se hallan en un estatus sabático indefinido [pateando latas].
En consecuencia, estas plataformas digitales para llevar a cabo esa encomendada tarea por los dioses, pues primero y, ante todo, te convidan animosamente a alojarte en su seno maternal. Bueno, no precisamente a ti, como ilustre ciudadano desempleado, sino más bien, a tu postercito personal o, mejor dicho, serán las hospederas “gratuitas” de tu curriculum vitae, o también nombrado como "hoja de vida".
Y todo estaría bien y genial si solo se limitarían a albergar aquellos datitos, y mostrarlos a quien lo solicite, pero no, hay una especie de segregación digital, antes de ser considerado siquiera como candidato, o precandidato, a menos que accedas a su glorioso tratamiento: VIP o PREMIUM.
Bueno, al menos se agradece que nuestro poster personal se exhiba en su vitrinita digital o en la zona que corresponde a la sección FREE, y que, al parecer, es una especie de pasadizo lleno de vitrinitas virtuales que nadie los visita o mira, ni de reojo. En cambio, la pasarela VIP expresamente labrada, cuidada, y que también al parecer, es la más raleada y granjeada, es la única que se esfuerzan por mostrar y promocionar.
Recién caigo en la cuenta que después de haber alojado mi poster personal [CV], en las diferentes apps domésticas o globales, que se especializan en recursear recursos de los que están sin recursos. Por lo que estuve por alli como inquilino precario durante semanas, meses y años a la espera de un empleo, aunque sea el más humilde, y en vista que nadie ha mirado, ni por curiosidad, ni por nada, doy por descontado que proseguiré en dicho estatus hasta que les haga llegar algunas monedas a estas "desinteresadas plataformas" para ser promovido a su sección VIP.
De manera que, he perdido las esperanzas en estos medios y modos digitales para que obren en buena gracia y sobre todo FREE. De manera que ahora entiendo todas aquellas arengas que me envían a mis correos:
¡Accede a empleos exclusivos de alto nivel!
¡Ponte en contacto con cazatalentos que se ajusten a tus necesidades!
¡Aspira a un sueldo mejor!
¡Obtén el apoyo inestimable de los asesores laborales!
Ahora todos y cada uno de estos “llamados a la acción”, tienen sentido para mí, y como no me considero ni aspiro a ser todo un VIP, pues no soy digno de tal pedigree, doy por descontado, que proseguiré en este actual estatus, pues mi idea es salir de este estado chiuán, más no contribuir a acrecentar sus arcas bursátiles, en fin.
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