Ahora que dispongo de un registro virtual en wasap de clientes, a manera de cartera de ellos, no necesariamente por motivos de un pasa tiempo , si no que la pandemia me obligó a tener esta ocupación, free lance . De manera que, de tanto en tanto, reparó en las fotos de nuestras parroquianas que, exhiben en sus redes, a manera de curiosidad, y diablos, se las ve super bien, geniales, todas unas diosas, tal vez las esculpió generosamente la naturaleza. Pues que gusto y placer de tener como clientas a aquellas, cuyos rostros parecen tener un celestial creador. No puedo imaginar otro, que haya conseguido la proporción, armonía, y delicadeza en las formas y fondos de sus angelicales rostros, es como si nuestro hacedor, hubiese remedado, el pulso firme y magistral de un Miguel Ángel. Bendito sea nuestro bienhechor por dibujar tan espléndidos seres. Si, ahora caigo en la cuenta que, nuestro mejor monumento, son ellas, las mujeres . Pero ahora, que las veo en vivo, face to face , me pregu...
< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...