… creo que el cielo está en mi patria y aun no me entero Las gentes septentrionales deben andar algo desquiciadas, les falta un perno , o qué les pasa, son acaso extraterrestres, pero de este mundo. Pues lo tienen absolutamente “todo”, o bueno, casi “todo”. Tienen techo, pan y un buen lecho, y toditos ellos garantizados. De hecho, digamos que es más que un humilde techito donde viven, pues sus quejumbrosos huesos son cobijaditos al amparo de sus cuasi mansiones. Tienen más que, un humilde pancito diario disponible en sus amplias mesitas, para llenar a diario sus opíparos estómagos. Sus billeteras al ser incapaces de albergar tanto billetito verde, pues, alojan en ellas solo "plastiquitos dorados". Viven en barrios inexpugnables, y de yapa, cuentan con seguridad contratada para evitar que cualquier persona fisgona ose en echarles una miradita. Y toda su vida por aquellos lares es un mar de lágrimas. Padecen de traumas, estrés de todos los números. Son presas fáciles de...
Del glorioso S mart márquetin digital Arrimada a las plataformas digitales de comunicación también ha hecho su llegada, el viejo márquetin, ahora eficientemente disfrazado con un caparazón acorde a estos tiempos digitales, el cual convendría llamarlo tan igual como ellos nombran a sus estrategias y objetivos como: SMART (especific, mesuarable, achievable, timely) *. Por cierto, esta cultura y filosofía de mercadeo, ahora ejercida plenamente en el ámbito virtual, hace de las suyas por estos dominios. Los targets deben elegir nuestro producto o servicio, y no el del otro; para que ello ocurra, la RAZÓN QUE DEBEMOS DARLE, tiene que SER CREÍBLE, más NO TINE QUE SER VERDAD ... Está no es una frase cualquiera, es una especie de mandamiento que enseñan y practican, en consecuencia, resulta en una máxima, que por lo tanto, norma su existencia. Es una especie de logo inscrito en sus entrañas, que da vida a su misión y visión, por lo que sustenta su razón de ser. Y hasta cier...