Ir al contenido principal

Economía circular

Versus mi eterno comportamiento nocivo ¡Diablos!, no imaginaba cuán grave y letal ha sido hasta ahora mi comportamiento en extremo nocivo, éticamente inaceptable y, de hecho, punible. Hasta ahora, las premisas de la sustentabilidad ambiental me eran familiares, pero tras asistir a una zambullida sobre estas cuestiones, ahora ya no me quepa duda, que durante todita mi vida he transgredido las normas morales de la eco-sustentabilidad. En consecuencia, después de tal entrenamiento tomaré medidas inmediatas a fin de corregir mi errado “ modus vivendi ” . De ahora en adelante, mis duchas de aseo personal serán cronometradas a solo dos minutos, ni uno más . Y saldré de ellas así esté enjabonado, y aun me falte restregarme con mi pedazo de teja o piedrita de río, pues, pese a vivir en un mundo lleno de agua, la aprovechable y potable cada día es más escasa. Limitaré al mínimo el uso de mi bien querido Android , pero definitivamente descartaré de plano emplear cualquier tipo de iOS . Pero seg...

Breve historia de los vehículos 4 x 4

¡Una prédica envidiosa!

De hecho, esta prédica está sustentada en mi incapacidad por tener el mío propio, de lo contrario ya estaría orgulloso yendo de arriba abajo con mi esperpento bajo el brazo, o en específico, montado sobre alguno de estos feos vehículos. Es más, estoy pensando en poner en venta [ya mismo] alguno de mis excéntricos y viejitos vehículos* que uso a diario para mi transporte, con el "supuesto, noble y linajudo objetivo" de adquirir uno de estos cajones con ruedas, ¡sÏ, eso haré! … en un futuro próximo como dentro de mil años, o algo más inmediato como en una realidad alterna. ¡Sí, sí eso prometo hacer!

Mientras ello ocurre, les cuento que tener un mal llamado deportivo como son esas feas moles llamadas 4 x 4, resulta ser sumamente grotesco, como ya dilucide en artículos previos sobre la nobleza y buen gusto e innato refinamiento de los verdaderos y auténticos autos deportivos.

Pero en cuestiones de gustos y colores [pues] tiene mucho que ver la influencia colectiva, y la "linda gente" de estas tierras adora tener su propia camioneta-cajón con ruedas o 4 x 4 y, por cierto, este tipo de vehículos salió al mercado como una especie de "caza bobos".

Son construidos con mínimos protocolos de seguridad, exteriormente tienen piezas más o menos relucientes muy pulcras, pero debajo del subchasis es lo opuesto, a diferencia de un buen, noble y real deportivo. El consumo de combustible, excede todos los límites razonables de las buenas prácticas de la sostenibilidad ambiental, por lo que, en el viejo mundo y sudeste asiático, estos esperpentos no tienen cabida, y como corresponde y debe ser, son exportados generosamente a África y por supuesto a Latinoamérica, [destino favorito de todos aquellos experimentos que salieron muy mal]. Y es aquí donde al parecer ha tenido un éxito inusitado, originado, sin duda, por cierto visionario agiotista que vio en estos engendros "la veta de oro de los tontos”, para explotar y exportar.

Ahora y como casi siempre es ya una costumbre, los combustibles líquidos están por las nubes [claro tácita y simbólicamente]. Ya que por un lado, toda la generosa combustión excesiva de combustibles del parque automotor, va a parar derechito al medio ambiente, lo cual sin duda, "los ciudadanos tres R" agradecemos y valoramos hasta el llanto, la participación sobresaliente de estos vehículos 4 x 4 en este ágape apocalíptico. Y de otro lado, como ya es también es normal en estos parajes, el manejo de nuestra hacienda pública y sus consecuencias inflacionarias van siempre en relación a las nubes.

Y dale con las pobres nubes, ya tienen suficiente con esto de ser un depósito de nuestras lluvias, y hasta se dice que son acopiadoras de nuestra información digital o algorítmica, y ahora con estas vainas de los manejos económicos poco juiciosos, ya todas ellas deberían de estar hasta la sien

Entonces, en vista que estos vehículos-cajones son una especie de bebedores empedernidos de combustibles líquidos, o tragones tan o más voraces que las ballenas, o más sedientos que hipopótamos en el desierto, la gentita linda que detenta éstas, dado a su incapacidad [obvia en todos los sentidos] de sustentar tal despilfarro, están acoplando un sistema de combustible alternativo y baratito, más económico como lo es el tipo gaseoso.

Y Todo estaría bien y pasaría inadvertido, si estos depósitos de combustible gaseoso [a todas luces anti estéticos y extremadamente feísimos] los alojarían en un lugar apropiado y sobre todo invisible, oculto de la mirada de transeúntes rigurosos como yo, que tiene la desdicha de cruzarse por su camino o estos por el mío. Pues la fealdad de estos, como ya dije, es innegable, [obvio los vehículos], y si le añadimos que ahora van rodando por la ciudad con una bola que va colgada de su vientre, eso sí ya es como mucho o demasiado: un verdadero festival de pésimo gusto.

Creo que hasta los mismísimos coches deben de andar algo molestos con sus dueños, pues con esta incorporación exógena a su morfología, les resultará inadmisible.

Por lo que para la próxima vez que me cruce con una mole de este tipo, solo atinaré a detener mi marcha, cerraré mis ojos, y me haré cruces en la frente, al mismo tiempo que elevaré una jaculatoria al altísimo, para que estos esperpentos pasen rapidito y no terminen lacerando mi buen gusto, en fin.

---

Vehículos viejitos particulares que usa el autor para su transporte diario: Triciclo de niño,bici, y patineta.

---

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...

Cómo escribir CV

Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral, y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfono...

JUEGOS DE AYER

  La Cometa “ Ha llegado agosto, se siente, pues hay que andar bien abrigado y empezar a usar aquella chompita* de lana de corderito tierno, que tu “vieja” te compró la temporada pasada, pues las ráfagas del viento de esta época estacional se empeñan en azotarte cual endemoniado castigo ”. Estos eran los evidentes signos y señales de aquellas pretéritas épocas de este particular mes, y que daba a entender a todo el mundo púber, que la temporada de las cometas** se ha iniciado . Sabíamos desde el primer día de agosto, que era tiempo de confeccionarse al menos una propia cometa, pues a nadie se le asomaba por la cabeza el de comprarlas o venderlas en aquellas épocas, quizás [estos lances] era algo así como una deshonra , por lo que la idea era recrearla uno mismo, amén que todos los materiales para su confección estaban a nuestra disposición. Si bien a todos los chibolos de antaño nos faltaba el dinero, pero sobradamente derrochábamos ingenio y creatividad , de manera que, manos ...