UNA STORYTELLING DE TERROR
Como ciudadanos digitales nos hemos convertido, sin merecerlo ni desearlo, en objetivos militares, específicamente para algunas plataformas que se especializan en enseñar a cómo medrar de la red, y para ellas somos eufemísticamente, algo así como TARGETS.
En la red no hay libertad para el olvido. De hecho, todas las interacciones desde el momento en que accedes a ella, estas siendo monitoreado por algún BIG BROTHER digital.
Al dar inicio en cualquier dispositivo digital, y ni bien has puesto un pie o en específico un dedo, en algún pixel gráfico, habrá alguien que está controlando y siguiendo nuestros rastros dejados en ellos. No es un seguimiento motivado por razones de estado o de políticas gubernamentales, va más allá de ellos y, tal vez por ello es más dañino y letal, ya que estas acciones están rodeadas y cubiertas por una áurea de subterfugios. Aunque para el común de los mortales les resulta indiferente, porque no se basa en ideologías, sino que se erige y cimenta en la grandiosa y única razón mercantil. De esta manera, todo este banco de movimientos e interacciones que realizamos, cada uno de ellos pasa a ser eficientemente almacenados en sus lagares informáticos. En consecuencia, disponen de todo un estupendo granero de datos, que sirve de insumo para alimentar a sus geniales algoritmos, y nutrirlos con esta rica y variada información. “Info” que revela todititos nuestros hábitos, costumbres, preferencias digitales. Este legajo de datos ya encapsulados, han servido para fabricar todo un arsenal propagandístico que, al segundo de abrir nuestro ordenador, el móvil, la tv en fin, inmediatamente somos considerados un objetivo o target, en consecuencia, caen sobre nosotros todos sus ataques y somos bombardeos sin piedad ni miramientos con purita propaganda, pues somos también, para aquellos, solo BUYER PERSON.
En consecuencia, hemos dejado de ser ciudadanos digitales libres, para convertirnos en dóciles y permisivos OBJETIVOS, que no tienen derechos, ni siquiera al olvido de sus interacciones en la red.
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