Si hay algo de estar orgullosos en este reino*, es que no somos esclavos del tiempo. Si acaso somos súbditos de cualquier otra cosa, pero para este particular invento físico, creado por algún ser humano que indudablemente no fue de estas tierras. Para esta característica medible, cuyos atributos tienen que ver con los hechos o sucesos del pasado, presente, y futuro, nos hemos unido todos como hermanos y sin distinción alguna nos hemos declarado, “ciudadanos libres e independientes” de esta magnitud física.
No obstante, cada ciudadano honorable debe de portar, como debe ser, un buen "reloj de muñeca" o alojado en cualquier aplicación móvil.
Este hecho, tal vez se preste a una interpretación ambigua, pero en realidad tiene mucho sentido, aunque sólo vaya por el lado de la vestimenta.
Si llevas un "reloj de muñeca", no me refiero al juguetito de la niñez o de cierto tipo de pasatiempo de adultos, en absoluto, más bien, esta palabra muñeca, se refiere a la articulación que hace de conexión entre el antebrazo y la mano, por lo que, su sitio de acogida del relojito en cuestión, es allí. De hecho, la regla clara y expresa dice que, la mujer debe de portarlo en la muñeca izquierda y el hombre en la derecha, o al revés; la verdad no lo tengo muy claro, como tampoco lo tengo claro, que, si jamás se hace uso de este dispositivo, al menos para cumplir con el objeto por el cual fue inventado, quizás convendría en ir desechando su porte, en fin. Más bien, el porte de este elemento, tiene como ulterior y tal vez único objetivo, vinculado al lado “Fashion”, es decir, a manera decorativa, que van super bien con los atuendos o vestimentas del portador; de esta manera los hay, deportivos, otros más formales, o quizás casuales, en fin; todo en relación con la ocasión requerida.
De manera que, si tienes alguna cita, te programaron una entrevista, para alguna fecha, día, mes, año, estación, a una hora señalada y pactada, si no eres miembro consuetudinario de estas tierras, pues te digo que, aquello, sólo es una mera referencia, no debes interpretar jamás como un hecho al cual debes prestar mayor importancia, de hecho no es vinculante, entonces aquel tiempo programado es más bien referencial, y no debes de tomarlo a pecho, pues es muy posible que dicho evento, jamás se produzca o en el mejor o peor de los casos se reprograme, lo cual no debe ser interpretado como una falta de respeto, o un bajo profesionalismo, no al contrario, somos eximios profesionales en esta particular característica, de manera que, vete acostumbrando y sincroniza tu particular reloj biológico y físico, con el nuestro, pues desde ya has de saber que, somos irremediablemente atemporales.
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