Seudo alimentos y algo más...
Las franquicias, consorcios, restaurantes, en fin, de comidas y bebidas, que han migrado a este suelo, es aquí donde han plantado su bandera y han encontrado una literal y metafórica veta de oro.
Por estas nobles tierras se considera muy cool y hasta la gente piensa que ir a estos lugares te da cierto estatus elitista, cuando en verdad lo que se hace es, atiborrarse de cuántas grasas saturadas se pueda, de cuando carbohidrato se nos antoje, y de cuanta bebida colorida que en grado supremo contiene azúcar procesada y que les resulta una delicia beberla. Y para aquellos paladares “exigentes” han inaugurado y estrenado como una alternativa muy “sana” un estándar de, “light”, “super light”, “cero azúcares”, “cero calorías”, en fin. Todo muy cool y noble.
De
manera que, si hasta ahora permanecía algo displicente respecto a estas "yerbas", pues ya no más, ahora debo comer y beber y hasta presumir de ello. ¡Plop y replop!
Esto
si está super genial, mi ignorancia sólo es superada por un supremo grado de lo
absurdo. Pues no sé y no conozco país, al menos como el mío, donde "todititos" estos seudo-alimentos chatarras sea en extremo valorados.
¡Diablos!
es tal la propaganda que me inunda y rodea, que se hacen reportajes históricos
de todas estas marcas, de cómo se iniciaron, y del genial dominio
del mercado de las grandes mayorías. Y es tal mi ignorancia que aunada al aparato propagandístico, no me queda si no apreciar, valorar y agradecer su gloriosa
historia. Y aquella asociación profana que consideraba, que estas "marquitas" esten patrocinando eventos deportivos , son cosas de mi pasado inmediato, de hecho, ahora mismo que
regrese de practicar mi deporte favorito, en lugar de tomar mi agüita de caño, compraré
un refresquito de cola, total en la "tele" se ve y suena aún más cool.
¡Ahora! me digo, tonto soy por pensar que estos "buenos productos" se los asocie con ciertos
tipos de diabetes, elevados índices de obesidad y sobre peso, y un par más de desordenes fisiológicos. No, de ninguna manera es así. Solo es la gente
envidiosa y malintencionada, que no tienen para comprarse lo suyo, y anda echándole mala vibra, total es buena comida y bebida, no tan barata pero rica
que es lo que más importa.
De
hecho, conozco y "apoyo moralmente" a cierta gentita que cree en verdad, y lo tienen tan
claro como el agua que desprecian, cuando afirman y dan fe, que cierto tipo de refresco
de cola que beben, este inmediatamente actúa como una especie de obra milagrosa, pues ni bien se ingiere estos
refrescos, ya se sienten estupendos, como si hubiese obrado cierto bienhechor
espíritu a través de estos . Me digo que genial, bien por ellos.
Pensar
que eventualmente algún día, todas las geniales marcas globales de bebidas y comidas, se
hagan cargo de todos o alguno de los muchísimos problemas de salud que se origina a raíz de la ingesta, es algo utópico. Y al parecer tampoco podré cobrar
ciertas regalías, por el derecho de haber hecho propaganda, aquella que resulta
muy eficaz y es la generada “boca a boca”. Ya que en cada conversación que tenemos,
se repite, recalca, se sobre exalta presume y hasta se recomienda, la marca
de la bebida, del grandioso “alimento”, o del "maridaje" de ambos, y hasta del lugar donde estos se
expenden. Entonces no hay manera de cobrar cierto derecho por ello, sólo queda, cuando
menos, se nos asigne cierto descuentito en la próxima compra de tales productos,
en reconocimiento al tal marquetín o, tal vez se nos dé “fiadito la comprita”, la próxima vez que, el dinero no nos alcance para la comprar de estos sagrados y sanos alimentos, total somos y seremos caseritos empedernidos
de estos.
Comentarios