Las cosas no son como me imaginaba
Como me inscribí en un curso gratuito y con acreditación por la web y, dado a mis experiencias previas en este tipo de eventos, en general han sido positivas, en consecuencia, me dije que este cursito será algo más o menos parecido.
El boot camp lleva un pomposo título
que alude a la ciberseguridad, por lo que me dije una vez más, esto será genial
y gratis, de manera que, ahora emergeré después de este adiestramiento en algo así como un ciber atacante o, ciber protector o lo que sea, pero en cualquier caso
resulta ser en algo así como el combo perfecto: adiestramiento, certificación y todo free. Y bueno, me dije, de seguro será
pues como corresponde a estos eventos especializados, llenos y repletos de
algoritmos de inicio a fin.
De arranque, me
llama la atención la plataforma virtual usada para impartir dicho curso, pues
estos entornos son putativos de los streamers, youtubers
o, influencers, o lo que sea que se llamen estos nuevos gurús de
este siglo [Luminarias benevolentes cuya iluminación nos quieren y deben compartir]
Otro elemento que me
llama la atención, es que ya han pasado unos 40 minutos del inicio formal del
curso, pero hasta ahora, no se da información relevante, al menos la que me
interesa y por la cual caí por aquí. Más toda la información y re-información
que destaca y vuelve a re-destacar el expositor del curso, es y sobre acerca de él mismo. Y es cuando caigo en la cuenta que, estoy asistiendo a un curso super
intensivo, inmersivo y todos los “ivos” de un típico "streamer". En
consecuencia, y como dios manda para este tipo de deidad, pues nos informa
concienzudamente sobre, sus gustos o disgustos domésticos, personales, sociales,
por supuesto, no ha obviado sus interesantísimos hobbies, pasando por alguna que otra anécdotas producto de sus viajecitos por el mundo, y pues como corresponde a todo buen influ que
se respeta, destaca las enjundiosas y trascendentales, producto
de aquellos tours inolvidables por el viejo mundo. Obviamente como todo un profesional
en estos quehaceres, no deja de mencionar una y otra vez todititas sus redes
sociales y, a las que nos insta a matricularnos como miembros plenos con
derecho de ser nombrados, de acuerdo a las reglas de estas emergentes
plataformas como, un humilde, pero perfecto y claro seguidor.
¡Diablos! Han pasado
dos horas del inicio de este cursito y, al mirar mi cuadernito de apuntes, pues
a cada curso que asisto en esta webiña digital, me gusta tomar apuntes, más
ahora, ya ni recuerdo el título de esté curso. Debí haberlo anotado en las
hojitas de mi bloc, para que este no este tan vacío, en blanco, quizás mí cuadernito de
apuntes, se sienta ofendido, o molesto, por tal desconsideración mía. En
consecuencia, al menos si no hay algoritmos que anotar, debería de escribir un
poco de este cúmulo de información personal, no vaya a ser que en la evaluación
final del curso me pregunten, si al mentor en cuestión le gusta más la música
urbana o el rock, o que tipo de guitarrita le gusta tocar en sus pasatiempos... Mejor
sigo prestando más atención no vaya a perder cierto detalle y repruebe el
cursito.
¡Pero mejor no! Y me
entretengo en explorar la interfaz virtual que se usa para dictar este “curso”,
y pues como corresponde a estos “influs” la plataforma, está
repleta de propaganda de otros iluminados o "streamers", y que cada quien, invitan
a explorarlos y, [pues] como debe ser, no dudan, y me animan a unirme a sus
comunidades.
Cansado de este
breve “reseach”, retomo la atención, y ahora, mi atención la dirijo
al chat del stream de la plataforma. Considero, sería prudente enviarles
un cariñoso saludo, a través de este medio y, decirles que estoy disfrutando de
este "cursito repleto de algoritmos", sí, super genial... Pero al tratar de hacerlo, reparo
que el chat está habilitado sólo para suscriptores.
Y bueno como ya
estoy dentro de este “magnífico” curso, me digo por qué no, y hago “de
tripas corazón” no sin antes persignarme, y de paso, darme ánimo y valor
para proceder a loguearme en su enlace de suscripción,
extremadamente conspicuo ubicado en el primer plano de la ventana gráfica. Pero
¡diablos y demonios criminales!, para poder acceder a ello, se tiene que
desembolsar algún dinerito y como corresponde a estas luminarias, pues disponen
de todo el arsenal bancario digital, para realizar tan pingue gracia.
Y yo que pensé que
era gratuito, o algo así, en fin, y no prosigo con el proceso de matricularme como seguidor, pues creo, no ser digno de tal título.
De pronto, vuelvo de
mi abstracción, pues el sonido de la campanita que suena estridentemente de
cuando en cuando, como signo y señal, para que el mentor del curso, anuncie e indique
que, debe nombrar y agradecer a algún samaritano que se matriculó como
suscriptor de su dominio, y es ese sonido, el que me despabila de mis
cavilaciones “non sancta”. Por lo que vuelvo a prestar atención al curso,
que ya está llegando a su fin. Ha pasado dos horas con 45 minutos, de purita
información que, cumple con las tres” “B” de un magnífico curso: BUENO,
BONITO Y BARATO. o para este caso, lo más apropiado sería las tres "P" perfectas: Pésimo, Patético y una gran pérdida de tiempo.
De hecho, quedan todavía
dos días más para terminar de completar el curso en mención, no obstante,
desisto de asistir a las sucesivas sesiones y, no hay certificación en ciber
seguridad o algo más o menos parecido que, me haga cambiar de opinión, pues
creo, no ser merecedor de tan "digno certificado", en fin.
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