Que no lo encuentro
No hay duda que a cierto browser del universo de la w.w.w y, que de hecho es uno de los más populares, pues no hay modo ni manera que nuestro humilde blog le despierte cierta simpatía, en consecuencia y como debe ser, pues lo ignora supinamente.
Trato de acceder a nuestro sitio por medio de este buscador y, consciente que no nos tiene alguna simpatía, escribo todo el dominio y subdominio en la forma más
escrupulosa, sin omitir algún carácter o evitando dejar espacios en blanco, es
decir, copiar tal cual es la dirección correcta. Con la esperanza y para que no
tenga o alegue pretexto alguno y, me redirija a otros resultados totalmente alejados
y ajenos a lo que concierne a nuestro sitio web.
Es
como la indicación a un Courier de la city, hay que escribir correctamente la calle,
con el nombre específico y con la respectiva numeración, de hecho, hay que
indicar a qué cerrito pertenece nuestra "chocita", o a qué pueblo, o centro
poblado. Indicarle también, por si acaso, el área postal, cierta referencia como
alguna quebrada cercana o lejana, qué río o acequia hay que saltar o cruzar, o
al revés, en fin. Se trata de hacer la indicación lo más taxativa posible, por
lo que no debe faltar incluir la manzana*, el lote, la etapa y un par más de elementos
de geo ubicación para que pueda llegar sin contratiempos a destino, caso contrario, al igual como con este
bendito browser, que a nuestro poco trascendente sitio, lo reportará como un "falso positivo". Es decir, informará que
dicha dirección no es válida, no obstante, sabes que “ade-veritas” está por ahí,
o bueno hasta ayer allí estaba.
No son pocas las ocasiones que ando algo así sin suerte, en consecuencia, este buscador me
niega el acceso a la página, pese a que fui extremadamente cauto en digitar cada
carácter de la URL del sitio, sin omitir nada. Más lo único que consigo como
respuesta a mi petición, es que anide en la interfaz gráfica de mí ordenador, un
manto obscuro como telón de fondo y en él, un breve y contundente mensajito: “Lo
sentimos, no pudimos encontrar el sitio”, o este otro, “vaya no se puede a
acceder a la página”
Como
ya sé de antemano estos resultados constantes, producto de mis iterados pedidos
de búsqueda, trato de acceder a mi sitio sigilosamente a través de la pestaña
de incógnito. Me digo, como este sabiondo algoritmo ya ha identificado
la ruta frecuente que uso para tratar de accesar al sitio, pienso mentecatamente
que, por esta ventana poco habitual, y al no revelar mi identidad, y tal vez y así logre ingresar a nuestro subdominio, valiéndome de esta treta. De manera que así lo hago, pero después de una breve espera
nuevamente salta en la interfaz otra advertencia similar a las anteriores, ahora
acompañando a esta nueva advertencia, claro nunca olvida su fondo gris, pero
ahora como al parecer ya me ha identificado, previo a los eternos mensajes, muestra un
icono o un muñequito cuadrado, que simula un robot dibujado en consola propio de
los 80’s o 90’s y, bajo este símbolo el mensajito que indica: “El sitio
es posible que haya cambiado de dirección”. No obstante, en letras más
chiquitas hay otro breve avisito, “si desea recargue nuevamente la página”.
Pero
diablos y demonios… desde el comienzo de los tiempos en este mundo digital, la dirección de nuestro esquivo sitio digital, siempre ha sido la misma, no se la ha cambiado y, creo que tampoco haya hecho el
cambio, algún otro miembro de nuestro squad editorial***.
Todo
esto es como tratar de ingresar a donde alquilas o rentas una habitación, pero
tu casero te tiene bloqueada la entrada por no haber cancelado la renta mensual,
semanal o algo así y, tratas de eludirlo por lo que, buscas ingresar
calladamente a tu depa* por la ventana, ¡ah! pero el casero más sabio que tú, ha
puesto unos barrotes en ella, así que ni modo no hay manera de acceder a tu camita, bueno, esta pequeña historia ahora usada como recurso intertextual me la acaban de contar [sí, claro]. En consecuencia, acceder a nuestra alcoba digital, imposible, el casero browser está vigilante, no hay manera de eludirlo, pese a no tener ninguna deuda pendiente con él.
Recién cuando porfió luego de "n" intentos por encontrar el camino que me lleve a nuestra página, pincho en la indicación que dice, “recargue la página”,
y es allí cuando al fin, salta y aparece el sitio. ¡Sí, sí, allí están toditos los posts o casi todos!, y es cuando me pregunto, con que no se podía no,
no qué no. En fin.
En
este punto me digo, estas correrías mías por hacer un ego-surfing a través de
este browser en particular, ya más parece la carrera del ratón por el gato, o al
revés, qué más da. Y dado los frecuentes desplantes y a la falta de cariño
de nuestro actual hospedero, pues, estoy seriamente pensando en migrar a otros hospedajes con sus respectivos buscadores. Que al parecer son unos eficientes “concierge”, y desde hace un buen rato, me hacen guiños para configurarlos como mis buscadores predilectos. Y bueno para comprobar si esos piropos van en serio, pues lo someto a una prueba, y procedo a digitar nuestra dirección digital, y sí, sí, aun cuando digito un carácter
de más o de menos, y aun omitiendo alguno de ellos, o escribiendo mal el dominio o el subdominio, consigo la respuesta en un milisegundo y pese a todos esos pequeños errores gramaticales, estos nuevos y eficientes browsers me transportan llevándome a mi lugar favorito en esta ciudad, nuestro sitio digital, tal cual.
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*Manzana. Bloque de viviendas o chocitas.
**Depa. Metaplasmo de chocita.
***Squad editorial. Mis mascotas y yo secundándolas animosamente.
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