Ir al contenido principal

Una cuenta bancaria casi cerrada

 El misterio de los mil dólares Me dirijo a sacar las últimas moneditas que todavía permanecen hospedadas en mi cuenta bancaria, y con este último acto le estoy dando la extremaunción a esta cuentita de ahorro que me acompañó desde cuando yo era mi único y real jefe . Más ahora desfallece por inanición, pues no hay como alimentarla ya que no hay manera de conseguir empleo. Hace varios años que no logro conseguir empleo formal en lo cual fui formado e instruido académicamente, de hecho, toda la vida me dediqué a labores muy diferentes a lo que estudié, más ahora anhelando un cambio de vida y deseando ya no ser mi propio jefe, es mi deseo ahora, " ser dependiente " y llegar a fin de mes a cobrar religiosamente mi salario , sin más responsabilidades que el de ser un trabajador más . Pero al parecer todas estas expectativas mías siguen en eso, solo expectativas. Llego a un cajero automático a proceder a retirar mis últimos diez dólares , y bueno realizo la operación, y antes de...

Intentando encontrar nuestro sitio digital

En el universo de la w.w.webiña del señor 

Mediante un simple browser

Estoy tratando de encontrar nuestro blog en este vasto universo de la web, pero es inútil, estos browser que actúan a manera de detectives digitales, en consecuencia, son los comisionados de la investigación-búsqueda, indagación-seguimiento y, un par de cosas más, para que todos los sitios que existen, o están alojados en algún punto de esta inmensa telaraña digital, los reporten inmediatamente y, se muestren  en cada ordenador, en cada dispositivo móvil, o no tan móvil. Pero no, no hay modo que estos lo ubiquen, o cuando menos puedan dar fe que en verdad el blog, existe.

De hecho, este humilde espacio nunca ha sido extremadamente, medianamente, o escasamente popular, como para encontrarlo en los primeros lugares del Rank de búsqueda, pues estos permanecen reservados y se hallan ocupados, por y para los sitios "populares", en consecuencia, las hojas que muestran los resultados de dicha indagación nos ignoran, por lo que la tarea de investigación la debo de empezar al revés, es decir, a buscar por el final del final.

Inmediatamente después de haber digitado algo en el mundo de la web, los motores de búsqueda, ¡zas! en segundos, muestran sus resultados, y los presentan en cada ventana gráfica solicitante. Y este resultado es presentado en forma de lista, con sus respectivos enlaces y descripciones sumarias. Y al final de dicha lista, hay una especie de slider o carrusel, que actúa a manera de librito, donde se dejan ver números que indican las diferentes hojas donde residen los otros resultados similares o parecidos a lo que se está indagando.

Entonces para buscar nuestro anónimo blog, como definitivamente es imposible hallarlo en estos primeros, segundos, terceros y, cuartos lugares y otros no tan cercanos, correspondería empezar la tarea de indagación, por el último número de la última hoja, del susodicho slider, o quizás más atrás. Ya que como en cualquier librito real de "carne y hueso", la parte final se ubica en el epílogo, allí [en ese epílogo digital] procedo a escudriñar, pero no, no nos han registrado allí. O acaso tal vez estemos en los anexos, ya que como se ubica un poco más atrás de esta composición escrita [llamada epílogo] a manera de terminación; por qué no, me digo, en la parte de un anexo, o un glosario, seguro estaremos alojados allí, pero no. Voy aún más, más al fondo, en la última hoja, como en los de los libros reales [quizás este slider actúe de esa manera] y nos hayan ubicado en alguna hoja olvidada de su base digital de datos, por lo que [a lo mejor] se nos pueda localizar en lo que se llama “página de cortesía” y, que como corresponde en los libros de verdad [que solo es una hoja en blanco, no hay nada en ella] pues también en este slider, como corresponde, no hay señal  o rastro alguno, o una mínima referencia sobre la presencia de algo parecido a una URL similar o cercana a la nuestra. No hay rastro, no hay nada. Por qué nuestro sitio debería de estar allí, pues ni por cortesía ni por nada, tampoco estamos en estos lugares. Acaso olvidé y no miré en el colofón digital, si acaso hay alguno de estos a manera de remedo de uno real, pues quizás por alguna casualidad nos depositaron por allí, en la línea última del último espacio que pueda albergar algún santo y seña que nuestra página existe. Pero es inútil, tampoco allí hay nada.

Finalmente, después de haber rebuscado de cabo a rabo, o mejor dicho, de rabo hasta la cabeza, y ya descontado eso de los primeros lugares como, portadas, contraportadas, introducción y tripas, reales o virtuales, concluye mi tarea de búsqueda, no sin antes mirar con la última ilusión [como se aferraría el más pesado de los metales a una enclenque fibra de algodón para no caer al vacío] y a lo mejor estaremos como una especie de “fe de erratas” como un error, una equivocación, o algo parecido a una disculpa, o algo que alegue sobre una leve pista, señal, o huellita de la existencia de nuestro sitio en este mundo digital. Pero no, no hay absolutamente nada.  

Al final y, luego de agotar todos los recursos y atajos para tal fin y ante mis iteradas insistencias y peticiones, estos browsers [ya cansinos] muestran automáticamente una imagen en la pantalla del PC, a manera de un icono, o dibujo animado que está sentado en algún sitio septentrional o meridional de la tierra, pues está rodeado de hielo y, en donde hay un pequeño hueco en el hielo, para realizar una tarea, que da a entender que está en plena faena de una pesca, pero esta pesca es inútil.

Me digo, cierto día, tal vez y logremos ser capturados por ese sedal digital, pero para que ello ocurra, el señuelo tendría que ser muy engañoso para por fin quedar atrapado en su red, net, o algo así.

---

El team editor de ninguna manera aconseja echar una mirada al post relacionado sobre está búsqueda pírrica, que hace el autor, por medio de los eficientes modelos de la IA y, menos aún por los más eficientes "agentes de AI".

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inteligencia artificial

Un poco acerca de algoritmos generativos, evolutivos y otras hierbas digitales Es un temor genuino y real que tienen las personas, sobre un futuro próximo y, dado al avance de la ciencia y la tecnología , en ese futuro mediato se llegue a reemplazar completamente a los humanos, por un dominio basado en inteligencia artificial . Pero ello ya es una realidad, hay innumerables tareas que se han sistematizado, y de hecho, hay tareas y trabajos tan tediosos, otros de extrema peligrosidad o de precisión microscópica que sólo las máquinas pueden realizar. Es un hecho también, que hasta el móvil y ordenador que uso a diario son ultra y super Smart , algo así como, más listos que yo, bueno, diría que no soy el tipo más listo del mundo, pero al menos estos aparatitos han venido a ser mi vida más placentera. Me conocen mejor que yo mismo. Me avisan cuando debo despertar, saben de la música, lectura, las pelis que me agradan, y las segregan sabiamente para mi satisfacción. Me abren el correo, se a...

JUEGOS DE AYER

  La Cometa “ Ha llegado agosto, se siente, pues hay que andar bien abrigado y empezar a usar aquella chompita* de lana de corderito tierno, que tu “vieja” te compró la temporada pasada, pues las ráfagas del viento de esta época estacional se empeñan en azotarte cual endemoniado castigo ”. Estos eran los evidentes signos y señales de aquellas pretéritas épocas de este particular mes, y que daba a entender a todo el mundo púber, que la temporada de las cometas** se ha iniciado . Sabíamos desde el primer día de agosto, que era tiempo de confeccionarse al menos una propia cometa, pues a nadie se le asomaba por la cabeza el de comprarlas o venderlas en aquellas épocas, quizás [estos lances] era algo así como una deshonra , por lo que la idea era recrearla uno mismo, amén que todos los materiales para su confección estaban a nuestra disposición. Si bien a todos los chibolos de antaño nos faltaba el dinero, pero sobradamente derrochábamos ingenio y creatividad , de manera que, manos ...

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...