De prensa, o de lo que sea
Hay cierto parque, en específico, un pequeño jardín o parcela vegetal colindante a casa. Hasta ahora no estaba al corriente que esta pequeña área detentaba nombre, y estoy seguro que ni los vecinos de esta zona saben realmente que este jardincito tiene nombre y apellido. Más aún cuando los motores de búsqueda y geo maps y/o cualquier otra app de "AI", ignoran dicho atributo, pues no dan razón de su existencia.
Dado al pequeño
espacio que ocupa esta “área vegetal”, pasa inadvertida y hasta
es subestimada como tal, pues al carecer de un mobiliario como lo hay en otros
parques, como banquetas, alguna que otra fuente de agua, y otros elementos que hacen de estos un espacio eudaimónico. En consecuencia, aspirar que esta pequeña área se convierta en un lugar para el remanso, o un pequeño refugio para el recogimiento donde se pueda disfrutar de su floray fauna, es sin duda una aspiración quimérica [pues] al estar ausente la floresta que en otros parques hechos
y derechos, está sobradamente presente. Y sobre la fauna, bueno, eso sí está
bien explotado y usado, pero para la fauna particular que cada vecino tiene en
referencia a sus particulares mascotas, en consecuencia, este espacio o pequeño parque es usufructuado
por vecinos propios y ajenos que ven en este perímetro, una demarcación para que
sus canes pródigamente hagan lo que tienen que hacer.
“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión, a la libertad de expresión…”
Art 9 de derechos humanos
¡Un homenaje a todos aquellos que la han defendido con independencia
y valor!
3 de mayo un día para 365 días de libertad de prensa
¡Diablos! Es esta
la leyenda escrita y grabada en metal anidada sobre una piedra o faro de
concreto, erigido en el centro del parque, y que ahora ya sé, que esta área “verde”
alude a lo que alguien se imaginó sería una pródiga y buena área para un no
menos noble objetivo de conmemorar, la libertad de prensa.
“Las cosas se parecen a sus dueños”
es otra sentencia que acude a mi memoria y viene a ayudarme a entender lo que
ocurre con este yelmo territorio.
Dado a su mísera área, tal vez sea la razón por la cual no se le presta la debida importancia, pero
creo también está relacionado con lo que proviene de todas estas geniales declaraciones,
que no pasa de ser solo ello, grandilocuentes declaraciones.
Mas ahora que ya sé su
nombre y lo genial que da a entender su apellido, y dado que soy un defensor
que toda expresión humana cualquiera que sea esta, [pues] tiene derecho de
expresarse, también como corresponde bajo cualquier formato. En consecuencia,
me digo, si acaso debería de elaborar y repartir un pasquín exprés, dónde
especifique claramente, que este parquecito tiene un nombre y apellido y como corresponde
a su linaje, se le asigne el respeto y justicia que realmente merece. Solo así tal vez
evitaría que ciertos vecinos desconsiderados hagan de este hito conmemorativo, una letrina
canina, para su particular uso, en fin.
Comentarios