Racista, sexista y excluyente
Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado.
Accedo de buen agrado a un "convite" a un curso sobre, o acerca de “recursos humanos [RRHH]”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos", sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas. Ahora, tras este “entrenamiento” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas, han trascendido a “internalidades”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente las empresas privadas, “activos valiosos”.
De hecho, son los mismos humanos, en ese afán depredador, que no le importa valerse de otros congéneres para que su porción de torta que le toca sea mucho más grande que la de otros. ¡Oh Vilfrido Pareto! Y tú bendita teoría de la optimalidad, o de la eficiencia, o del equilibrio, o de la que sea, te digo que convendría llamarla “perpetuo desequilibrio donde muchos individuos reciben migajas y casi nadie tiene acceso a lino pan y vino", bueno, no necesariamente en ese orden. Y de alguna manera todo estos criterios son aceptados por todos, ya que se supone, según el querido Darwincito, los procesos de la evolución, son obra de los más fuertes, de los más capacitados. ¡GRAN ERROR! y por supuesto, no lo digo yo, pero cómo me gustaría haberlo dicho, fue la brillante bióloga Lyn Margulis, que dijo, que los procesos evolutivos, los enormes avances de la civilización recaen en la cooperación en la simbiosis. en fin.
Este "brillante experto” en RRHH que está dando la charlita aboga, y también alega, según dice, por propios enjundiosos y también ajenos estudios, y basado, sobre todo en "su experticia", afirma textualmente y cito:
He llegado a la conclusión que los más trabajadores son los andinos, o provincianos, que las mujeres son más idóneas para las cobranzas …
... Si te equivocas [pues] patitas a la calle, porque no hay lugar al error, y los errores, equivocaciones o lo que sea, se pagan con el despido. Hay que priorizar sobre todo y ante todo a la empresa ...
Y también indica, sin rubor ni tapujo que:
… en estas buenas empresas no hay lugarcito para los que tienen alguna discapacidad
También habla sobre nuestra "legendaria y noble vara nacional". Claro él, se cuida de no utilizar dicha denominación. Al final, o específicamente, mucho antes del final de esta "asombrosa charla", llego a la inferencia que como sucede en el sector público, los recomendados o envarados han hecho su arribo. El “orador”, sí, él eufemísticamente los nombra como, "REFERIDOS". Pero sé que es lo mismo, y en el ámbito privado, muy innovadores ellos, ahora los han rebautizado para que suene más cool y aceptable de “referidos” en vez de “envarados”.
Así mismo remarca que, "el problema del subdesarrollo en este noble país se reduce a gestión de recursos humanos", y tal vez debería darle la razón y hacerle caso y salir a pasear a otros países para confirmar su brillante tesis. Más solo atino a reír para mis profundos adentros, pues este cursito destinado a “altos ejecutivos de RRHH” recibirán una certificación de 25 horas académicas con solo asistir a este “genial speech” de dos horas, o menos, claro siempre y cuando hayas pujado antes por tal acreditación, eso sí, democráticamente con alguna monedita virtual en mano, y enviando al toque* su capturita frontal, lateral o de costadito del voucher en cuestión, solo para verificar y de fe que no mientes.
Y como ya no soporté más este genial talk show, me despedí de todo el auditorio y sobre todo del "eximio orador". Dedicándole algunas pocas líneas, haciéndoles ver que me retiro prematuramente de tal evento, porque considero que la envergadura y sapiencia de este meeting, me ha desbordado y sobre todo me ha hecho reflexionar que no soy digno de estar en este foro extraordinario… o al revés, en fin.
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