"...El futuro es sólo un mero ejercicio mental para idealizar al mañana con una expectativa favorable u hostil, de acuerdo a las propias experiencias. De esta manera le concedemos una valoración positiva o negativa en relación a este.
Y este reflejo del presente, nuestro diario vivir, es lo que lo hace ver de dicha manera. En consecuencia, el resultado son sólo imágenes sin certezas.
El futuro nunca arribará, al menos en la forma y modo cómo lo idealizamos, y aquello que anhelamos o deseamos no pasan de eso. Estoy seguro que el futuro no existe, más bien este, es el ahora, es sólo eso, nada más.
Como lo veo y dado que llevo a cuestas algunos años, sé que el futuro es sólo es el andamiaje de lo que hacemos día a día.
De manera que, si esperamos para ver aquella imagen conjeturada, se traduzca en realidad, sería bueno empezar ya mismo, pues el tiempo vuela y de pronto cuando hechas una mirada tras tuyo, sólo verás que no has vivido como pretendías, o cómo querías, pues siempre estábamos esperando que tal futuro arribe trayendo con él, algo bueno y mejor. Pero en realidad no es así como suceden las cosas, y más bien, lo que hacemos o somos en este particular momento, será el reflejo proyectado en un mañana, y sino construimos ahora aquello que deseamos, la quimera que esperamos recoger se quedará en eso..."
¡Diablos!, pero qué estoy escribiendo, acaso me estoy convirtiendo en:
Esos presentadores de infomerciales o teletiendas, que son como una especie de talk show de ventas, que sabiamente han desarrollado, establecido, creado, y decidido, lo que en verdad me conviene, haciéndome ver aquello que presentan y ofrecen, son extremadamente sobresalientes como para dejarlo pasar, pero sé, que al final es completamente ridículo y hasta se trata de un producto inútil y pésimo, que sólo tratan de exprimir mis ya apocados bolsillos
O acaso en el fondo, habita en mí el autor de esos libritos de autoayuda y superación personal que detesto, y que tratan de enmendar mi existencia y conducirme por esos caminos geométricos holístico de la superación personal. Pero la verdad es que no hay una guía, unas letras, un recetario o algo parecido que obre como una ayuda, a menos que empecemos a hacernos cargo de lo tenemos que hacer.
Y en cualquiera de estos casos, son los perfectos disfraces cuyo único y real fin es mercantil. Por lo que, mejor me ocuparé del ahora, pues lo otro, el futuro, es sólo el camino por el cual vamos pasando.
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