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Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

El primer amor

Nunca se olvida!!

El primer coche que adquieres lo consideramos como un pequeño bien muy preciado, pues llegas a tenerle enorme cariño, y hasta le prodigas de todos los cuidados para que esté siempre reluciente y bien cuidado, aun cuando éste ya haya sido usadito.

En ese afán no había recursos insuficientes para mantenerlo y proveerse de todo lo que el mercado automotriz brindaba, como para tenerlo permanentemente acicalado. Cremitas protectoras, limpiaparabrisas adecuado, champú de pH neutro para no estropear la pintura, en fin. Y todos estos cuidados nunca eran suficientes, y cuanto más, mejor.

Todo el interior del coche lo protegía con forritos, de hecho, sí se hubiera podido forrar todo el carro, a manera de un cuadernito del colegio con su fundita plástica, para que este no se estropee, apuesto que yo lo habría hecho, pero como ello no se vería muy cool, sólo me limitaba a comprarle para el interior.

Claro que me aseguraba que todos los fluidos estén en su adecuado nivel, y que este anduviera super y bien engrasado en la parte del subchasis. Las gomas de las ruedas tenían que estar siliconadas, y a la presión neumática recomendada. Me aseguraba que interior y exterior estuviese siempre muy pulcro y desodorizado.

Estoy seguro que si se hubiese podido suministrar de unos masajitos a este, no habría dudado en brindárselo, en fin. Y en ese afán nunca estaba de más pasarle siempre su franelita, tanto al interior como al exterior, de manera que, ningún polvillo advenedizo se atrevía a posarse sobre él.

De hecho, viene ahora a mi mente cuando mi hermano menor, adquirió el suyo, el muy cuidadoso, tenía la costumbre de pasar los baches y gibas, que la ciudad nos regala generosa y gratuitamente, lo hacía con extremo cuidado y en la mínima velocidad, para cuidar la integridad del vehículo. Hecho que impacientaba a los conductores que iban tras él, de manera que cuando lograban rebasarlo, algún conductor poco comprensivo, le gritaba, ¡oye mejor bájate y cárgalo!,

El primer coche se sentía genial, y por qué no, habría que prodigarle todo el cariño y cuidado posible.

¡Diablos! cuando tuve mi primera hija, al igual como lo fue con mi primer coche, fue maravilloso, de hecho, me negaba a tener más hijos, pues creía que no podría tener más cariño para otros, de manera que, mi mujer solo atinaba a mover la cabeza como signo y señal de desaprobación. Hasta cuando se acercaba algún familiar, para dedicarle algún cariño a nuestra beba, le exigía, que se desinfecte las manos, en fin.

Antes de montarme a mi coche, yo tenía que estar bien bañado y perfumado, obviamente el carro lo estaba, de manera que yo, no podía mantenerme al margen, pues consideraba que lo contrario no sería digno.

Más adelante, cuando dejas de ser un primerizo, y ya has tenido uno que otro coche, se pierde todo el encanto y todos aquellos juiciosos cuidados que uno le profería, a lo que uno consideraba como nuestro primer amor, se dejan todos de lado.

De manera que, cuando veo a algún vecino por la comuna donde vivo, y veo que está en ese afán y cuidado de proveer, toda la manicure y pedicure vehicular al suyo, me hace recordar cuando hacía lo mismo, y me digo acaso, si debería de echarle una manito.


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