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Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

Nobles orígenes

Escucho, a ciertos entrevistados, unos más que otros, en ciertos medios de comunicación que entre otras cosas hacen mención, y resaltan a manera de un subrayado, - aun cuando la plática no tiene absolutamente que ver con ello- pero hacen la referencia gratuita que él o ellos, provienen, u ostentan o poseen atributos, o cierta cualidad, y que sin duda, al parecer se debe a los genes heredados de un ancestro cuyo origen por supuesto que no es autóctono, más bien sobre indican, que es de origen extranjero, y si éste fue europeo, pues hay que exaltarlo aún más, el hincapié es remarcado y vuelto a recalcar, para asegurarse si por casualidad no se prestó la debida importancia a lo que está diciendo. Genial me digo, pues a nadie le gusta ser identificado como oriundo o autóctono de estas tierras.

Remarcan que, el pariente europeo en determinado pretérito momento migró a estas tierras, y que esa es la línea hereditaria de la cual procede, y según narra, está dispuesto a ir aquellas tierras europeas en busca del encuentro de aquellos magnos orígenes, y lo hará en algún punto de su vida. ¡Diablos! tal vez yo debería buscar en mi particular árbol genealógico, cierto pedigrí o de algún ancestro mío, entusiasmado por lo cool que se le oye, pero como sé, que no tengo una línea, ni curva, ni ángulo, ni nada que se parezca a un familiar que tenga estos exóticos orígenes, pienso algo apenado que quizás no pueda acompañarlo en esta noble tarea. Y como también sé que mis orígenes son más humildes y nativos, propios de estas tierras. Sólo me queda apoyarlo moralmente, y hacer los votos necesarios para logre ubicar a cierto familiarcito de aquel linaje genial cuyo ancestro llegó a estas tierras, y que ahora se esmera, ufana y afana en darnos a conocer.

Me pregunto, si acaso debería de dejarnos algún correo, o un numerito, para mensajearle que estoy tan involucrado en esta noble tarea, y a lo mejor yo pueda iniciar una cruzada nacional como para echarle una manita, a manera de un buen gesto de solidaridad, de manera que, todos unidos demos con aquella genial gentita extrangera que son descendientes de ese común ancestro, que tanto desea hallar.

Y como a nadie de estas tierras, le encanta hurgar en los orígenes humildes de la familia o de un ancestro vernacular, pues nunca se escucha ni en público o privado, que se está dispuesto a buscar algún descendiente proveniente de este país profundo. No, al contrario, se trata de pasar desapercibido, o esconderlo, pues eso de ser nativo, autóctono, vernacular, o todo lo que signifique descender de estas tierras, no, definitivamente no es para nada cool, hasta es muy mal visto. Y ante la imposibilidad de encontrar mi ancestro europeo, lo que me queda es, otorgar un giro a mis nombres y apellidos, como agregarle un par de consonantes, como para darle un toque chic, que suene exótico, el hecho es que suene raro, para este caso, cuanto más raro, será mejor.

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