Escucho, a ciertos entrevistados, unos más que otros, en ciertos
medios de comunicación que entre otras cosas hacen mención, y resaltan a manera
de un subrayado, - aun cuando la plática no tiene absolutamente que ver con
ello- pero hacen la referencia gratuita que él o ellos, provienen, u ostentan o
poseen atributos, o cierta cualidad, y que sin duda, al parecer se debe a los
genes heredados de un ancestro cuyo origen por supuesto que no es autóctono, más
bien sobre indican, que es de origen extranjero, y si éste fue europeo, pues
hay que exaltarlo aún más, el hincapié es remarcado y vuelto a recalcar, para
asegurarse si por casualidad no se prestó la debida importancia a lo que está
diciendo. Genial me digo, pues a nadie le gusta ser identificado como oriundo o
autóctono de estas tierras.
Remarcan que, el pariente europeo en determinado pretérito momento migró a estas tierras,
y que esa es la línea hereditaria de la cual procede, y según narra, está
dispuesto a ir aquellas tierras europeas en busca del encuentro de aquellos magnos orígenes, y lo hará en
algún punto de su vida. ¡Diablos! tal vez yo debería buscar en mi particular
árbol genealógico, cierto pedigrí o de algún ancestro mío, entusiasmado por lo
cool que se le oye, pero como sé, que no tengo una línea, ni curva, ni ángulo,
ni nada que se parezca a un familiar que tenga estos exóticos orígenes, pienso algo
apenado que quizás no pueda acompañarlo en esta noble tarea. Y como también sé que mis orígenes son más humildes y nativos, propios de estas tierras. Sólo me
queda apoyarlo moralmente, y hacer los votos necesarios para logre ubicar a cierto familiarcito de aquel linaje genial cuyo ancestro llegó a estas tierras, y que ahora se esmera, ufana y afana en darnos a conocer.
Me pregunto, si acaso debería de dejarnos algún correo, o un numerito, para mensajearle que estoy tan involucrado en esta noble tarea, y a lo mejor yo pueda iniciar una cruzada nacional como para echarle una manita, a manera de un buen gesto de solidaridad, de manera que, todos unidos demos con aquella genial gentita extrangera que son descendientes de ese común ancestro, que tanto desea hallar.
Y como a nadie de estas tierras, le encanta hurgar en los orígenes humildes de la familia o de un ancestro vernacular, pues nunca se escucha ni en público o privado, que se está dispuesto a buscar algún descendiente proveniente de este país profundo. No, al contrario, se trata de pasar desapercibido, o esconderlo, pues eso de ser nativo, autóctono, vernacular, o todo lo que signifique descender de estas tierras, no, definitivamente no es para nada cool, hasta es muy mal visto. Y ante la imposibilidad de encontrar mi ancestro europeo, lo que me queda es, otorgar un giro a mis nombres y apellidos, como agregarle un par de consonantes, como para darle un toque chic, que suene exótico, el hecho es que suene raro, para este caso, cuanto más raro, será mejor.
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