Ir al contenido principal

Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

ALÓ PAPÁ

Nunca llamo por teléfono a mi viejo*, generalmente lo hago solo en fechas específicas circunscritas al calendario festivo familiar. Ya que vivo en otra ciudad, mi comunicación es a través de plataformas virtuales de video muy de moda en esta era digital. De hecho, es él quien siempre está llamando por teléfono, para saludar o para preguntar por la familia, siempre está pendiente de nosotros sus hijos, pese a que todos ya somos adultos.

Cierto día, tratando de ubicar a alguno de mis hermanos y puesto que no lograba localizarlos en sus móviles particulares, en sus redes sociales, ni en cualquiera de sus otras plataformas de comunicación, ¡diablos! Ahora con tantas herramientas virtuales de comunicación a nuestro alcance y estamos más incomunicados, se me ocurre llamar a mi viejo para ver si me puede contactar con alguno de ellos. De manera que, le marco a su teléfono y contesta inmediatamente:

- ¡Si aló. Aló! Me contesta.

- ¡Aló, soy yo! Le retruco.

- ¡Quién habla. Quién es! Me contesta.

- ¡Soy yo papá, tu hijo! Le contesto

- ¡Qué hijo! Me vuelve a decir.

- ¡Tú hijo, el mayor, Ramón!

- ¡Ah! que tal hijito como estas… Y sigue la charla

Al parecer, en vista que nunca lo llamo por teléfono, le parece extraño y raro que esté llamando fuera del horario conmemorativo familiar. De manera que me he propuesto llamarlo de vez en cuando, al menos para que no se olvide del sonido y reconozca mi acento, mi voz y, para la próxima que le timbre a su móvil, certifique inmediatamente a su interlocutor y, no ponga en duda mi filiación parental.

---

*VIEJO. Para este y todos los casos interprétese como papá.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...

Cómo escribir CV

Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral, y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfono...

“SE NECESITA SEÑORITA CON BUENA PRESENCIA”

Era el enunciado enmarcado en forma de letrerito que uno veía por todo lado y a lo largo y ancho de la ciudad. Ya parecía más un eslogan de uso común y obligatorio que toda empresa grande o chiquita, exponía y revelaba en cualquier gacetilla de empleos, o hasta en las fachadas de sus locales a manera de anuncio o requerimiento. Y esto de la “ buena presencia ” era el único elemento a franquear por cualquier señorita veinteañera que deseaba alcanzar un puestito o trabajito en cualquier emprendimiento, sobre todo en el área de servicios. Sí, y lo que estaba implícitamente escrito en este quinteto de palabras, se debía de leer como un “estego”, cuya real traducción era: " se necesita una joven agraciada, no más de veinte y pocos años, pues una de treinta, es un vejestorio para estos empleos ". Y lo más importante, " estar dotada de generosas y exuberantes curvas, para este caso cuanto más, mucho mejor ". Aquello de la preparación técnica, o académica de la soli...