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Renuncio y punto

  U n certificado deseado, pero no merecido Siempre que puedo accedo a ciertos Mooc , boot camp , lounch meeting, en fin, o cualquier otro sobrenombre con los que se ha rebautizado a cualquier cursito o entrenamientos que se imparten en formato digital y, si juran y re-juran que este será gratuito y con certificación, pues no hay nada que pensarlo, a inscribirse ya mismo. Pero qué hacer cuando ya te anotaste, y al segundo después de haberlo hecho, tu correito empieza a ser blanco de misiles de e-márquetin, de este mismo entrenamiento o cursito. En consecuencia, no hay hora, día, que no se reciba elocuentes mensajes personalizados que llaman a la acción, y sobre indican que, no ven la hora de acogernos tiernamente como alumnos “ pro” bien logueados , e inscritos, en su incomparable y genial plataforma, para ofrecernos su inmejorable contenido, que sin duda cambiará nuestras, hasta hora, obtusas vidas. Esta pérfida insistencia logra sacarme de mis casillas digitales, amén de ...

Guardando el archivo con el nombre correcto

Cuando era joven [allá por la era de piedra de la informática] para proceder a usar el ordenador al cual tenía acceso, había que hacer un previo protocolo de inicio antes de proceder a trabajar en dicho ordenador. Era algo así como, ejecutar el correcto formateo de las memorias magnéticas, que en aquellas épocas se llamaban floppy disk, pues al no ser tu PC, estos arcaicos pent drive servían de cuadernitos para anotar todos tus trabajos. En consecuencia, el formateo era un prerrequisisto, de esta manera el entorno gráfico de trabajo tendría algo así como los espacios y márgenes correctos. Luego, pero no menos necesario, era pasar a la tarea de jerarquizar los directorios y subdirectorios. Ahora a estos elementos se los ha renombrado con nombres menos formales, como carpetas, archivos, folders. El hecho es que ayer [al igual como ahora] tenía la mala práctica de guardar el archivo con un nombre totalmente ajeno a lo que se refería la información que estaba trabajando, en consecuencia, cuando pasaba un determinado tiempo y, nuevamente reiniciaba aquella tarea, me era difícil identificar a primera vista, cuál era tal o cual archivo en el que lo alojé la última vez,... ¡será este!, ... ¡este otro! Hasta que después de pasar y repasar archivo por archivo, abriendo uno a uno y hurgando en cada directorio, al fin daba con el correcto.

Me encanta cuando la gente tiene la interfaz de su ordenador pulcra y ordenada, como debería de ser. Por algo todas estas suits informáticas recomiendan que cada archivo vaya en el que corresponde, de esta manera las imágenes, screenshots, fotos deberían ir en la carpeta de imágenes, las descargas pues justamente en la carpeta habilitada para ello, la de música y video y todo lo relacionado a los MP3, MP4, en su correspondiente elemento, asi como los textos en la carpeta de documentos.

Es admirable cuando ciertas personas van más allá, y tienen dentro de sus archivos, subcarpetas, y dentro de estos sub-archivos hay otras sub-sub clasificaciones por día, mes, año, temas, sub temas, en fin, de acuerdo a la prioridad o importancia [y por si fuera poco todo esto] cada elemento de sus ficheros los personalizan a su antojo y gusto, es como un estado del orden llevado al extremo. ¡Diablos! como me gustaría tener al menos una pizca de sentido común en cuanto a nombrar con el nombre correcto al archivo en el cual estoy trabajando, de esta manera me ahorraría extravíos, pérdida de tiempo, un par de etcéteras más.

Siempre me propongo ordenar la pantalla del escritorio del PC, de hecho, es algo parecido al garaje de casa, donde guardo un sinfín de cosas por todo lado y, que siempre me digo que algún día voy a ordenar, pero son solo eso, buenos deseos.

Tal vez debería [ya haber] una app "ad hoc", a manera de una ventana emergente, que se active al milisegundo de haber ingresado el nombre del documento en el que se pretende trabajar o archivar la información, totalmente ajeno a lo se está fabricando y, salte ante tus ojos y te indique una advertencia de algo así como, ¡esta segurísimo que quiere guardar este archivo con este nombrecito, creo que debería de reconsiderarlo! Sería la persona más feliz del mundo ante tan sabia y magnifica app, en fin.

Las cosas que uno hace en la vida diaria también trascienden la binaria, y ¡diablos! cansado de todo este desorden prometo que este fin de semana, empezaré por arreglar este caos en la interfaz de mi ordenador y continuaré con el espacio físico de mi cochera … al menos eso creo.

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