Ir al contenido principal

Honor y gloria a los craqueos

¡Obtenga software auténtico! Es el anuncio a manera de cintillo emergente que aparece en  la pantalla de mi PC, cada vez que doy inicio a cualquier aplicación de la suite ofimática, en cuyo fondo del color amarillo ocre, resalta ese texto. Esta advertencia se aloja en la parte superior o en el encabezado de la ventana gráfica, en específico, debajo de los cintillos de opciones de las aplicaciones, y se extiende de extremo a extremo. O aquel otro, que se planta en pleno centro de la pantalla invadiendo toda esta, y en ambos casos, me exhorta a obtener alguna licencia para su uso. Y pues como debe ser y también como corresponde, pincho en la pestaña de enviar al tacho a todas estas advertencias, no obstante, sé que nuevamente estarán allí día tras día hasta que proceda a ser un muy noble y juicioso craqueo de estos programitas. ¡ Honor y gloria al buen crakeo ético ! ¡Ah!, pero no hay manera de el...

La App que falta

A nuestros vehículos

Solo ayer los vehículos disponían de dos o tres indicadores, que nos informaban sobre el millaje o kilometraje por hora, los niveles de combustible, y alguno que otro indicador sobre la carga de las baterías y los fluidos, más nada.

Creo que hoy, hay demasiados aparatos, dispositivos, indicadores, apps, en fin; innumerables botoncitos, y por medio de los cuales, nos informa de todo lo que sucede en el mundo exterior, y así como lo que ocurre al interior de este pequeño espacio privado que es nuestro vehículo.

Hay demasiada información de uno u otro dispositivo, de hecho, puede suceder que, jamás sepamos para qué sirven tales o cuales botones por lo incontables que están por todo el vehículo.

A través de ellos inmediatamente sabemos, si la presión de cierto fluido o gas es el adecuado. Nos indican la ruta y el camino del objetivo elegido y en este journey nos provee en todo momento con nuestros hits favoritos. Nos recuerdan la temperatura exterior reinante, y climatizan nuestro privativo ambiente para un mejor disfrute. Se preocupan por informarnos sobre alguna estación cercana donde abastecer si acaso el indicador de combustible ha percibido que los niveles de este están llegando a ser críticos, en fin. Todo lo que puedas imaginar está al alcance de nuestra mano.

Sin embargo, pese a todas estas características que se suponen hacen de la conducción una experiencia relajante, fresca y hasta divertida, al menos en los conductores de estas tierras, al parecer ha tenido un efecto contrario, pues ni bien se sientan al volante, el estrés y el escaso sentido común se apoderan de todos nosotros. Y digo nosotros porque soy el rey del, "tira la piedra y esconde la mano" o, mejor dicho, lanzo mil improperios y me las pico*.

De manera que, tal vez debería de implementarse una app, a manera de un aparatito dispuesto en la parte superior del techo, precisamente donde se ubica el conductor, de manera que, al detectar cualquier infracción que, cometa este, falte o se salte las reglas de conducción, ignore las señaléticas, mezquine un elemental respeto por otros conductores, y mejor aún por los transeúntes, en fin, esta app inmediatamente en la fracción de un milisegundo, se active automáticamente.

Y producto de esta activación resulte en algo así como, una soberana bofetada, pero de esas que te dejan el cachete más rojo que la señal del semáforo que se ignoró, como para que la próxima vez que se incurra en alguna falta de las expuestas, u otras por implementar, ni siquiera estaremos tentados en soslayar.

Es más, sugiero amablemente que dicha acción física correspondería de ir acompañada de otra acción acústica, como la entonación de algunos estribillos, seleccionados con lo mejor del repertorio acuñados por el mismo piloto, y que le hagan recordar al impenitente conductor de donde vino y adonde ira. Al menos literal y metafóricamente, tan igual como los que grita, re jura y perjura a diestra y siniestra, el mismo que está al volante.

De esta manera, tendremos algo así como:

  • -     Al no usar las luces direccionales para cambiar de dirección, se activaría la app, y esta desencadenaría dos acciones, una, liberando un señor sopapo, y dos, se acompañaría de un audio cuyo estribillo para este caso diría: ¡Hijo de tu Pink floyd, realiza la señal respectiva!
  • -    Te pasaste la luz roja, y después de un doble cacheta“don”, porque hay que ser muy punitivos con estos temerarios conductores, le vendría muy bien a renglón seguido un lindo improperio como: ¡Hijo de p… Qué caraj…  crees que haces!.
  • -  O cuando no respeta a los transeúntes, y ocupa los cruceros peatones.  Ya puesto en vereda con su bofetón respectivo, le correspondería: ¡Óyeme recon… respeta a tu prójimo!
  • -     Y una más, cuando arroja basura por la ventana del carro. No lo tengo muy claro si los epítetos deberían de lanzarse a la par del sopapo, o inmediatamente después de este, bueno habría que someterlo a votación, claro como correspondería a toda “civilización” democrática, pero, en cualquier caso, el audio responsorial para este particular caso sugiero: “La calle no es tu basurero, métetela por el…”

Creo que es tiempo de encarar la pésima conducción con esta obligatoria y genial app. Y doy por hecho que, si esta se impondría en todo vehículo, seriamos la nación modelo en excelencia y responsable conducción, o mejor aún seríamos la primera nación sin coches en la calle.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inteligencia artificial

Un poco acerca de algoritmos generativos, evolutivos y otras hierbas digitales Es un temor genuino y real que tienen las personas, sobre un futuro próximo y, dado al avance de la ciencia y la tecnología , en ese futuro mediato se llegue a reemplazar completamente a los humanos, por un dominio basado en inteligencia artificial . Pero ello ya es una realidad, hay innumerables tareas que se han sistematizado, y de hecho, hay tareas y trabajos tan tediosos, otros de extrema peligrosidad o de precisión microscópica que sólo las máquinas pueden realizar. Es un hecho también, que hasta el móvil y ordenador que uso a diario son ultra y super Smart , algo así como, más listos que yo, bueno, diría que no soy el tipo más listo del mundo, pero al menos estos aparatitos han venido a ser mi vida más placentera. Me conocen mejor que yo mismo. Me avisan cuando debo despertar, saben de la música, lectura, las pelis que me agradan, y las segregan sabiamente para mi satisfacción. Me abren el correo, se a...

Cómo escribir CV

Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral, y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfono...

JUEGOS DE AYER

  La Cometa “ Ha llegado agosto, se siente, pues hay que andar bien abrigado y empezar a usar aquella chompita* de lana de corderito tierno, que tu “vieja” te compró la temporada pasada, pues las ráfagas del viento de esta época estacional se empeñan en azotarte cual endemoniado castigo ”. Estos eran los evidentes signos y señales de aquellas pretéritas épocas de este particular mes, y que daba a entender a todo el mundo púber, que la temporada de las cometas** se ha iniciado . Sabíamos desde el primer día de agosto, que era tiempo de confeccionarse al menos una propia cometa, pues a nadie se le asomaba por la cabeza el de comprarlas o venderlas en aquellas épocas, quizás [estos lances] era algo así como una deshonra , por lo que la idea era recrearla uno mismo, amén que todos los materiales para su confección estaban a nuestra disposición. Si bien a todos los chibolos de antaño nos faltaba el dinero, pero sobradamente derrochábamos ingenio y creatividad , de manera que, manos ...