Ir al contenido principal

Una cuenta bancaria casi cerrada

 El misterio de los mil dólares Me dirijo a sacar las últimas moneditas que todavía permanecen hospedadas en mi cuenta bancaria, y con este último acto le estoy dando la extremaunción a esta cuentita de ahorro que me acompañó desde cuando yo era mi único y real jefe . Más ahora desfallece por inanición, pues no hay como alimentarla ya que no hay manera de conseguir empleo. Hace varios años que no logro conseguir empleo formal en lo cual fui formado e instruido académicamente, de hecho, toda la vida me dediqué a labores muy diferentes a lo que estudié, más ahora anhelando un cambio de vida y deseando ya no ser mi propio jefe, es mi deseo ahora, " ser dependiente " y llegar a fin de mes a cobrar religiosamente mi salario , sin más responsabilidades que el de ser un trabajador más . Pero al parecer todas estas expectativas mías siguen en eso, solo expectativas. Llego a un cajero automático a proceder a retirar mis últimos diez dólares , y bueno realizo la operación, y antes de...

#De hábitos y costumbres y algo más…

Las costumbres se plasman en hábitos, pero no necesariamente sucede al revés. Ya que estos últimos tienen que ver con cada individuo. Hay una sana, saludable y santa costumbre [en estas tierras] por supuesto como corresponde a toda sociedad consciente, responsable y democrática, y es la de reportar un escaso respeto de cualquier conductor sobre los peatones. De hecho [para este caso particular] se produce una una especie de juego de roles [sucede que] cuando los peatones, están en modo de conductores, también adoptan esta rutina. Pareciera que, al abordar nuestros vehículos particulares, estos tuvieran una especie de atmósfera, que inmediatamente tras ubicarnos al volante, misteriosamente nos transforma en adorables patanes al volante.

No obstante [cuando voy en mi coche] trato de no perder ciertos hábitos socialmente inaceptables como respetar la mayoría de las reglas y, actuar con un mínimo sentido común, en relación a las buenas prácticas de una conducción responsable, respetuosa sobre todo con los peatones.

De manera que, cuando veo a ciertos peatones [que se hallan] en espera tratando de cruzar alguna intersección de la ciudad, detengo la marcha y estaciono a una distancia prudente, les hago la indicación con la mano como signo y señal de cederles el derecho de paso. Algunos pocos transeúntes [medio confundidos] agradecen con cierto gesto de beneplácito mi actitud, pero la mayoría de ellos no entienden mi acción. Me miran, dudan [...] siguen parados esperando que yo acelere sobre mi marcha y pase inmediatamente. No obstante, trato de tocarles el claxon de una manera amigable, tratando de no sonar impaciente, de manera que cuando me miran parecen recelosos. Tal vez, si acaso debería de bajar del vehículo e invitarlos a cruzar la calzada, e iterarles que todo va estar bien y que tienen el derecho a pasar con seguridad, sin prisa y con confianza. De hecho, no sería mala idea, pero dado a la imprudencia e impaciencia de los conductores que me preceden sería una acción poco viable.

Lo cierto es que está muy normado que, cada peatón tiene la obligación y deber de esperar y, después de realizar un escrupuloso avistamiento en su campo panorámico [confirme que no hay coches a la vista] recien y solo allí está en condición de realizar la maniobra de cruzar cualquier calzada. Y esta maniobra, [cual movimiento táctico militar] tiene que ser rápida y veloz, pues no vaya a ser por esas cosas del azar que, también por estas tierras es lo usual y, de la nada aparezca de súbito algún endemoniado conductor mientras están procediendo a tal ejercicio y, sin que le importe un bledo, te animan cordialmente, con epítetos de todo calibre, a no cruzarse en su camino, al mismo tiempo que no dejan de sonar animosa y cariñosamente sus nobles bocinas.

Por lo que, mejor debería contemplar la operación de atravesar mi vehículo en toda la calle [a manera de barrera] para mantener a salvo a cualquier peatón mientras lo invito a cruzarla. De esta manera, los transeúntes puedan cruzar de un lado al otro de la calle, sin la precaución que aparezca algún impenitente conductor y [también como corresponde a estas tierras] nos ponga a todos los que participamos de esta escena, en nuestro sitio.  Pero creo que sería ilegal ejecutar tal práctica, en consecuencia, solo porfiaré con mi hábito personal de hacerles el santo y seña de cederles el paso, pese al concierto de bocinas que acompañan mi individual costumbre. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inteligencia artificial

Un poco acerca de algoritmos generativos, evolutivos y otras hierbas digitales Es un temor genuino y real que tienen las personas, sobre un futuro próximo y, dado al avance de la ciencia y la tecnología , en ese futuro mediato se llegue a reemplazar completamente a los humanos, por un dominio basado en inteligencia artificial . Pero ello ya es una realidad, hay innumerables tareas que se han sistematizado, y de hecho, hay tareas y trabajos tan tediosos, otros de extrema peligrosidad o de precisión microscópica que sólo las máquinas pueden realizar. Es un hecho también, que hasta el móvil y ordenador que uso a diario son ultra y super Smart , algo así como, más listos que yo, bueno, diría que no soy el tipo más listo del mundo, pero al menos estos aparatitos han venido a ser mi vida más placentera. Me conocen mejor que yo mismo. Me avisan cuando debo despertar, saben de la música, lectura, las pelis que me agradan, y las segregan sabiamente para mi satisfacción. Me abren el correo, se a...

JUEGOS DE AYER

  La Cometa “ Ha llegado agosto, se siente, pues hay que andar bien abrigado y empezar a usar aquella chompita* de lana de corderito tierno, que tu “vieja” te compró la temporada pasada, pues las ráfagas del viento de esta época estacional se empeñan en azotarte cual endemoniado castigo ”. Estos eran los evidentes signos y señales de aquellas pretéritas épocas de este particular mes, y que daba a entender a todo el mundo púber, que la temporada de las cometas** se ha iniciado . Sabíamos desde el primer día de agosto, que era tiempo de confeccionarse al menos una propia cometa, pues a nadie se le asomaba por la cabeza el de comprarlas o venderlas en aquellas épocas, quizás [estos lances] era algo así como una deshonra , por lo que la idea era recrearla uno mismo, amén que todos los materiales para su confección estaban a nuestra disposición. Si bien a todos los chibolos de antaño nos faltaba el dinero, pero sobradamente derrochábamos ingenio y creatividad , de manera que, manos ...

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...