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Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

Regalos de alguna app usurera

Para un dummie como yo 

¡Super emocionado!, es la sensación que tengo luego de haber procedido a revisar la bandeja de mi correo en mi ordenador. ¡Diablos geniales! al parecer he ganado cierto premiecito brindado generosamente por alguna de estas empresas que te brindan servicio de internet, redes o, algo así. Y como nunca hasta ahora, en mi vida, nadie me ha regalado nada, ni menos aún [Me neither] yo tampoco nunca he regalado nada a nadie ni siquiera a mí mismo, en consecuencia, la sensación y expectativa es abrumadora. Dicho presente suena prometedor y esta noticia, sin duda, me ha hecho el día.

En el correo se me indica que "sólo" debo ingresar a un enlace adjunto, por lo que accedo inmediatamente, pues, esto de los regalitos no hay que dejarlos esperar, ni pasar, si acaso por no prestar la debida atención o el interés y se lo den a alguien más.

Ya dentro del enlace, nuevamente hay otra indicación. Ahora "sólo" tengo que hacer un breve logueo. Imagino, querrán registrar mis datos personales y, bueno, pensando en aquel premiecito accedo inmediatamente. Después del registro me permite el acceso a la app, esta me indica que, ahora "sólo" (tercer sólo), tengo que seguir algunos brevísimos pasos. Pienso que luego de acatar ello, ya podré disfrutar en casa de mi esperado regalo.

Lo más cool de los regalos, es la sorpresa, el asombro y la expectativa que de ellos se desprende, pues tales eventos de por sí al no ser consuetudinarios, por lo que, al estar circunscritos y reservados a ciertas ocasiones, estas tienen que ser también especiales. Por lo que, al no tener en mi panorama actual o de un futuro cercano un evento especial en mi calendario particular, que merezca tal retribución, pues el anuncio de un regalo lo hace aún más interesante, y por supuesto que todo esto tiene una atmósfera o un aura de misterio, lo cual sin duda lo hace aún más seductor.

De manera que el primer paso, que indica la aplicación, es que durante una semana, sólo (otra vez, sólo, con este es el cuarto, quinto, o cualquier sólo) Sí, durante una semana tengo que ingresar a otro enlace y en aquellos proceder a realizar una serie de retos. Bueno, esto no lo tenía planeado, no obstante, al estar ya encaminado, pues no hay manera de bajarse de este tren.

El reto consiste en acceder a otra de sus innumerables páginas, y allí contratar algún servicio que tienen, una vez hecho esto, hay que descargar la copia o Boucher producto del costo de este pequeñísimo servicio y enlazarlo a otra página, donde un nuevo reto estará aguardando.

¡Diablos! cada día hay que contratar cierto “servicio” y pues como corresponde a tan nobles y desinteresados actos de altruismo, pasado el último día de la semana y, haciendo sumas y restas de todo el balance económico de estos geniales retos, entre sumas y sumas, porque restos no hay, todos los dedos de las manos no me alcanzan para contar mis desembolsos diarios ocurridos en lograr y dar por terminado  hasta el último reto, pues soy, hombre de palabra, de manera que, después de ejecutar todas estas operaciones algebraicas, creo y estoy segurísimo de haberme hecho acreedor y merecedor de tan pingue sorpresa.

Pasado el séptimo día, me indican que ha llegado el gran día, y por supuesto mi alegría es notoria y rebosante, froto y refroto mis manos como signo y señal de impaciencia en recibir la buena nueva. Estoy prendado de la pantalla de mi ordenador, con una sonrisa de oreja a oreja. Me indican a renglón seguido, que por haber superado satisfactoriamente todos los retos a lo largo de la semana, pues, soy acreedor a un "número" para entrar al “sorteo” del regalito que se realizará a la brevedad. 

¡Diablos del plop y del REPLOP! casi caigo de espaldas, después de pasar toda una semana comprando y recomprando, verdaderamente, no sé qué tipo de servicio, ya había presumido habérmelo ganado y con creces, pero ¡diablos y demonios retontos! Y, como diría cierto comercial o, quien sea que lo haya dicho, pues no contaba con su astucia.

Y para completar la estupenda noticia que esta app genial nuevamente viene a hacerme el día, anunciando “que ya tienen el ganador del exclusivo regalo y que lamentablemente, yo, no soy el elegido, no obstante, me animan a no desmayar y desistir, pues habrá más regalitos en los próximos días, de manera que, me auguran mucha suerte para los siguientes regalos”.

Al final, sólo (primer y último sólo, pero mío) me queda decir, … bueno, en realidad no debo decir, lo que quiero decir … En fin, y sin hacer comentario alguno, procedo a cerrar la ventana gráfica de mi ordenador. (cabe aquí un auto PLOP!!).

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