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Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

Ardillas ladinas en el vecindario

Unas ardillas que se las traen

Hay ciertas ardillitas en el vecindario que se están reproduciendo generosamente, de hecho, no estoy seguro a qué tipo de especie* es a la que pertenecen, pero lo que sí tengo en claro es que deben de pertenecer a la familia, rufianesca**. No he indagado sobre el origen de estas, más creo que su acrecentamiento tal vez se deba a que precisamente no tienen enemigos naturales en estas áreas, que ejerza una especie de control sobre ellas, en consecuencia, se reproducen como solo los mismos roedores lo saben hacer, generosamente.

Al ser un tipo de animal exótico, llama la atención de todos los habitantes de la comunidad y de todo parroquiano que las ve en los parques, por los árboles y, hasta circulando por el cableado aéreo cuando van cruzando de un lado a otro.

El hecho es que, cada vecino que dispone de un jardín exterior, pues coloca en este las provisiones a manera de pequeños tambos*** donde cada ardillita pueda recargar energías con alguna manzanita, algunos pancitos, y otras viandas que generosamente se las aprovisionan diariamente. De esta manera, es habitual encontrar alguna de ellas en estos retenes bebiendo o comiendo mientras hacen sus familiares recorridos.

Algunas de estas osadas ardillas, si te divisan que vienes por cualquier vía con cierto bocado, o bolsa del mercado en mano, pues inmediatamente se colocan frente tuyo, con su típica posición de espera de tronco esbelto y erguido, y  cola peluda como ancla, y que sin duda denota resolución, y dado a lo gracioso de esa posición, estas descocadas y despreocupadas ardillas infunden solo dulzura en cualquier transeúnte, y más aún dado a su linaje poco común, simplemente la persona se rendirá a sus pies, por lo que, tendrá que invitarle lo que está sosteniendo o le compartirá algún comestible que esté llevando, lo cual, sin trastabillar e inmediatamente con sus hábiles manitas lo toman, y sin dar las gracias se retiran a su árbol más cercano a roer su convite.

He llegado a creer que estas ardillas están aprendiendo muy rápidamente de las costumbres de ciertos bandoleros ciudadanos, propios de estas tierras, que te detienen en plena calle para asaltarte, y birlarte de aquello que llevas puesto. Más estos nobles roedores [las ardillas por supuesto] son genuinamente gallotas, lo hacen para llevarse un bocado al paso, y de paso regalarte un picaresco buen rato, nada más.

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*Especie más común, Sciurus vulgaris

**Rufianesca, es la familia que creía que pertenecían estas buenas ardillitas, pero no es así, su real familia es la Sciuridae.

***Tambo, lugares de aprovisionamiento usado en la antiguedad, y que se situaban cada ciertos kilómetros.

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