Una práctica urbana, ni santa ni sostenible
Hay la noble santa, sostenible y urbana práctica de colocar cualquier letrerito y pegarlo en cualquier sitio y lugar de la ciudad, y en estos post urbanos se pone de manifiesto que se brinda cierto bien o servicio, caso contrario se solicita alguno de ellos. En consecuencia, hay anuncios que los puedes hallar pegados en las fachadas de las casas, en los postes de alumbrado público, anidados también sobre otras vallas publicitaria, vaya hasta en el mismo piso o suelo que pisamos también no es excluido de esta “buena” e industriosa costumbre. No hay espacio que sea considerado irrelevante, de hecho, hasta los encuentras pegados en los tallos de los mismos árboles que adornan y dan vida a cualquier vía de la ciudad, claro, la vegetación por supuesto.
Es usual toparse con anuncios dirigidos a la comunidad, con el objetivo benévolo de ayudar a localizar a alguna mascotita perdida. Pero entre todos los vistos, hasta ahora, hay cierto avisito en particular, que me llamó la atención. En este se hace un llamado ciudadano, para que, si alguien ha visto deambulando por la zona a cierto gatito perdido, pues que se informe al anunciante. Pero el formato bajo el cual se ha desarrollado el anuncio es muy particular.
Lo usual es dar importancia, reseñar y exponer sobre las característica y rasgos o señales típicas del “pet” perdido, y si es posible se adjunta cierta fotito de la mascotita, y si la fotito es a color mejor, y se reseña los lugares en los cuales fue visto por última vez, y al final, se añade un "fono" de contacto, eso es todo.
El hecho es que, dicho anuncio más parece un avisito publicitario o de márquetin, pero de la mismísima persona, y no una ayuda para localizar y traer de vuelta a casa al “pet” extraviado.
Se reseña ciertas características de su mascotita, claro que lo hace, pero en un humilde y parco formato, pero lo que redunda y abunda es en hacer hincapié de cada una y todititas sus plataformas y redes sociales que detenta. ¡Diablos! Y como corresponde a un buen ciudadano digital de nuestro tiempo, expone con tenacidad y obstinación sus redes sociales e invita taxativamente a explorarlas. No ha escatimado recursos de formato y diseño, pero para hacer de todas esas direcciones, URLS, y hashtags, [pues] recursos digitales preeminetes. Por lo que, están como deberían de estar, super visibles. De esta manera, todo ciudadano que pasa por allí, no hay manera que se sustraiga, y dirija la mirada a ellas. Solo faltaba, digo en mi humilde opinión, como para cerrar el círculo perfecto de la exposición mediática, algún bien ponderado “QR”. Sin duda, un letrerito de este tipo, no hay manera de que pase desapercibido, así como tampoco hay duda, que se trata de una forma poco ortodoxa de promoción personal.
Al final tal vez, y me anime a explorar alguna red social de aquellas, a manera de curiosidad, como para saber cuál fue el resultado. ¡Obvio claro! y preguntarle si encontró lo que buscaba… ¡la publicidad!, pues al gato… a quién le importa la mascota, en fin.
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