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Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

ENTEROS, MEDIOS, CUARTOS, OCTAVOS Y, OTROS QUEBRADOS

El nuestro debe ser el único país del mundo donde, los restaurantes tienen las cartillas de menú escrupulosamente especificadas. Así nos ofrecen las opciones: entero, medio, cuarto, octavo y, otros cuantos "avos" más, cuando nos ofrecen por ejemplo, "pollito con papa".

Me pregunto será legal, que te ofrezcan cualquier platillo: con presa o sin ella, grande, o chica [en alusión a la presencia o ausencia de proteína animal]. Algunos más osados, especifican el tipo de formato que los contendrá [en plato grande, chico o por gotas]. Solo les falta que cobren por el hecho de sólo oler tal o cual potaje.

Lo más justo para ambas partes tanto clientes como dependientes, ya que estos últimos piensan demasiado en nuestra economía personal, tal vez podríamos devolver el mismo gesto al realizar un pago, también fraccionado o quebrado literalmente. Entonces pagaríamos con un billete entero, la mitad, o sólo un pedacito de éste, en retribución a sus muy justas ofertas señaladas, y así todos felices.

O las salas de cine, en la misma línea, también podrían optar por la opción de ver, película completa, la mitad, el resumen o solo los avances, aunque la logística sería un poco complicada, bueno, pero estos susodichos muy innovadores y preocupados por nuestros bolsillos, deberían de ocuparse por esto mínimos detalles.

Te imaginas si los mercaderistas sólo nos vendieran no un par de medias sino una sola, o sólo una zapatilla, o un zapato, en vez del par. Tendríamos la opción de elegir el derecho o el izquierdo. Y ni qué decir de los canillitas, te ofrecerían el servicio de limpiado y pulido para uno sólo de ellos. ¡Diablos que loco no!.

Antiguamente en los partidos de fútbol había un giro más o menos similar, se llamaba "segundilla" y en la cual se dejaba entrar a o todo el público que así lo desease, a ver los últimos 15 o 10 minutos del match. Sí, yo lo recuerdo perfectamente pues cuando era niño, mi viejo me había acostumbrado llevarme a ver todos los domingos a ver los partidos de futbol local -Diablos me pregunto qué es lo que me sucedió desde entonces, pues ahora, no puedo ver ni en pintura el fútbol, pues lo consideró una estupidez colectiva tal vez más grande que el mismo estadio- En fin, el punto es que, cuando él tenía que trabajar y no me dejaba algún dinerillo para la entrada yo hábilmente esperaba estos últimos minutos para colarme y ver los últimos minutos del evento y al final, salir encopetado más orondo de lo que entre, pues también había pensado sabiamente que más genial sería salir de una tribuna vip que de una  humilde popular. Por lo que me esmeraba en saludar a conocidos y no tan conocidos y presumir a diestra y siniestra el hecho de disfrutar el match desde una tribuna cool, aunque yo me había filtrado gratuitamente mediante la segundilla.

Tal vez habría que aplicar este método, a todas las actividades de nuestra vida, y tendríamos lo que se denominaría la cultura de los quebrados. No en el sentido económico sino, en el matemático que alude las relaciones de los números y su naturaleza, si lo recuerdas verdad, aquellos que provienen de los números reales, de la rama de los racionales que dan origen a los fraccionarios, si en efecto de ello hablo.

 

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