... Ante la evidente imposibilidad de lograr que cualquier texto sobre ciencias duras o blandas y, otras materias relacionadas con la academia formal, llegue a la mayoría de la gente, para que de algún modo todo este conocimiento generado no se pierda en el olvido y cumplan con algún otro objetivo, aparte del muy noble que se los concibió, como apolillarse en los anaqueles de las bibliotecas de las universidades, de los institutos y en fin, de cualquier otra institución académica. Entonces, es hora de repensar en nuevos formatos para dar paso a una eficiente y vasta divulgación. Cualquier documento científico o formal, en general, sigue ciertas pautas básicas y estrictas basado en la formalidad y rigor, en consecuencia, también la redacción y su formato de presentación responde a dichos parámetros. Se trata entonces, de buscar un vehículo más amigable para utilizarlo como contenedor, y este contenedor que recoge el conocimiento, tiene que romper con los viejos esquemas, para o...
En realidad, no hay nada nuevo a la luz del sol, todo es una mera repetición y redescubrimiento de épocas pretéritas.
Sólo con ciertos giros más o menos de acuerdo al periodo en el cual se está viviendo, de manera que el concepto de último, original, novedoso o moderno no lo es, bueno, lo es para el tiempo que se las expone o muestra como una versión más estilizada
Antes, poseían sus propios comics o super héroes, era la cultura pop* de aquellos tiempos. Se edificaban templos, consagraban ofrendas, se cantaban poemas épicos. Se transmitía de generación a generación odas en atención a ellos, en fin. Había todo el merchandising alrededor de aquello, y ayer como ahora, reditúa pingues ganancias a sus hacedores.
Así tenían a, Éfeso, Artemisa, Poseidón, Hades, Asclepio, Ares, Eolo, en fin, a los cuales se había delegado cualidades o poderes extraordinarios, que los erigía a la jerarquía de dioses, o semidioses, y podían manipular al hombre y dominar su entorno, a través de sus atributos como, volar, arrojar fuego, soplar tempestades, seducir, y otros poderes. Sin embargo, pese a ser divinidades, tenían todas las cargas morales humanas, de allí que, podían odiar, o amar como cualquier humano de a pie, y actuaban también, de acuerdo a sus particulares intereses.
Ahora, echando un vistazo a los cómics, nuestros contemporáneos superhéroes, no hay mucha diferencia entre aquellos y los de hoy en día.
Ahora tenemos a Batman, Hombre de acero, Hulk, Ice man, Antorcha humana, en fin, una serie de superhéroes como antaño, hoy son la delicia de nuestra cultura pop*.
Y al igual que ayer, siempre tratan de luchar contra el mal y en favor de la justicia. Bueno, dependiendo del lado donde se encuentren, e inevitablemente con el uso y abuso de la violencia. Y al igual que ayer y hoy, el fin justifica los medios …
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*POP. Cultura popular, o propia
del tiempo bajo la cual se desarrolla.
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