Ir al contenido principal

Redactando una tesis doctoral bajo un esquema satírico

... Ante la evidente imposibilidad de lograr que cualquier texto sobre ciencias duras o blandas y, otras materias relacionadas con la academia formal, llegue a la mayoría de la gente, para que de algún modo todo este conocimiento generado no se pierda en el olvido y cumplan con algún otro objetivo, aparte del muy noble que se los concibió, como apolillarse en los anaqueles de las bibliotecas de las universidades, de los institutos y en fin, de cualquier otra institución académica. Entonces, es hora de repensar en nuevos formatos para dar paso a una eficiente y vasta divulgación. Cualquier documento científico o formal, en general, sigue ciertas pautas básicas y estrictas basado en la formalidad y rigor, en consecuencia, también la redacción y su formato de presentación  responde a dichos parámetros. Se trata entonces, de buscar un vehículo más amigable para utilizarlo como contenedor, y este contenedor que recoge el conocimiento, tiene que romper con los viejos esquemas, para o...

BURRO-CRACIA FELIZ (II)

 

CAPÍTULO: UNO o DOS o TRES o el que sea

Llego sumamente puntual y después de otra espera interminable en los exteriores, al fin accedo al interior de la instalación gubernamental, en la cual tengo ya reservada mi cita, para una atención personalizada.

Felizmente hay sillas al interior de ella, la cual hace más tolerable otra espera más, pero mi impaciencia va en aumento, pues el funcionario que está atendiendo en la ventanilla a la cual me asignaron, al parecer tiene otro concepto de lo que es eficiencia, al menos, como yo la concibo. En consecuencia, me animo a examinar su performance.

Está atendiendo a otro solicitante como yo. Observo que está revisando los documentos, admiro y envidio la tranquilidad y parsimonia como lo hace, de pronto, deja de atender a dicha persona, se levanta y va pasando por los diferentes cubículos, como el suyo, que están a su lado izquierdo y va saludando con un amable toque en la espalda a sus colegas y camaradas, me digo a mí mismo, de repente se olvidó de saludar antes del inicio de su jornada de trabajo, muy considerado y amable de su parte. En algunos de ellos, se detiene un breve minuto, se gastan un par de chascarrillos de oficina, si lo sé, pues hay risas y señas evidentes que disfrutan de su trabajo y cómo no, distenderse con alguna anécdota al paso, genial, más aún, cuando pasa por el otro cubículo donde hay una coleguita agraciada, éste le dedica más tiempo, si realmente ella merece aquellos minutos y quizás muchos más, y es notable la empatía entre ambos, hay más risas y coqueteos al vuelo, diablos super genial. Y yo aquí sentado coqueteando a mi paciencia, para que ésta no haga estragos en mi ecuanimidad. Al final, este se pierde en el fondo de la sala, e ingresa a otra sala, no tengo dudas, para hacer alguna consulta importante. Después de un buen rato, y solo por fines terapéuticos, pues mi desesperación va en progresión geométrica, así que omito tal gradación cronométrica desde que salió de su mesa de trabajo hasta que está de vuelta. Por fin, sin la menor prisa, arriba nuevamente al mesón suyo, no sin antes, retrocede a recoger alguna impresión de la fotocopiadora que tiene tras suyo a unos dos metros.

Y extiende el documento a la persona que está atendiendo, supongo para que lo examine. cuando de pronto, recibe una comunicación telefónica, e inmediatamente contesta antes que termine el primer repiqueteo y ya está al habla, diablos qué eficiencia en la manera de contestar el móvil, me digo para mis hondos adentros, si es que existe esta oración semántica, y se aleja, sólo deslizándose con su silla un metro más atrás, como para no compartir la comunicación con el peticionario que espera en ventanilla.

En efecto, se le nota relajado y muy cómodo pues está reclinándose en su silla, a manera de desperezamiento y estiramiento muscular, diablos, estoy muy seguro que su espalda se lo agradecerá, si muy seguro de ello. Hay algunas risas con quien está al habla, y al parecer nada le perturba, por fin, da por concluida la cháchara y vuelve a donde estaba, tras unos intercambios con la persona en turno, da por terminada la comparecencia.

Sí, sí, sólo falta una persona más, y ya el turno será mío.

Pero antes de llamar al sucesivo, nuevamente se levanta, y otra vez el mismo rito, pero ahora del otro lado, pues este tipo está ubicado, o bueno su cubículo se ubica en el centro, y tanto a su izquierda y también derecha, hay más cubículos como el suyo.

Esta performance parece interminable, felizmente esta vez, confraterniza sólo con dos colegas de las otras ventanillas que están de este otro lado. Y regresa y toma asiento, coge el antiséptico y se pone a limpiar juiciosamente, sus manos, el ordenador, la parte de mesa que queda libre entre su “compu” y el que tiene como escritorio, y si, se toma su tiempo. Me digo a mí mismo, cuán escrupuloso y cuidadoso es con la desinfección de sus aposentos laborables, diablos nunca está de más la asepsia, pese a que no hay contacto real con los solicitantes, pues hay cristales transparentes que delimitan los cubículos, y sólo hay una mini rendija inferior, para alcanzar o recibir los papeles a través de esta.  Muy loable como este tipo cuida, su salud, mental, corporal, ¡diablos! que envidia.

¡Al fin!, llama al que sigue y después, ¡oh gracias al todopoderoso que está en los cielos!, y después de tanta espera, me tocará a mí. ¡Si, gracias Dios!

Ahora, al parecer ya terminó con dicha persona que estaba en el turno precedente, y me apresto a cercarme a la ventanilla, pero cuando me dispongo a ello, me envía una clara señal, inequívoca y universal, con su mano extendida y enseñándome la palma de su mano, y es la que dice subliminalmente y literalmente, “alto allí”. Cuando veo que se lanza a practicar nuevamente el mismo rito de pasar de cubículo en cubículo, tocando las espaldas, y entre bromas que van y vienen. Diablos, ¡en verdad en verdad os digo!, estos tipos disfrutan su trabajo.

Hasta que nuevamente se pierde en dirección de la habitación contigua, para regresar al cabo de un rato, ejerciendo el mismo protocolo. Al fin, toma asiento, ahora hace una breve pero cuidadosa revisión de su móvil, si nunca esta demás realizar ello, pues quizás hay algo importante en las redes de la cual se está sustrayendo, lo cual sería imperdonable. Para luego por fin, dar con el rito de la desinfección y asepsia, creo que, “Asclepio dios de la medicina y de los santos remedios, estaría muy orgulloso que éste sea un buen y noble discípulo.

En este punto, mi paciencia se extenuó, pero recuerdo inmediatamente, y cual destello de vida edificante, se me hace la luz, conociendo la reacción pueril de estos burocráticos, cuándo opté por encararles a los encargados de las citas virtuales, su casi nulo profesionalismo. Así que, tomó asiento, y haciendo de tripas corazón y con la mejor de mis risas forzadas, lo saludo cordialmente, caso contrario, el susodicho sintiéndose ofendido, invoque algún artículo o versículo de algún reglamento inexistente, o alegue la falta de un supuesto documento y de por terminada mi solicitud antes de haberla empezado, en respuesta a mi diatriba, por lo que me siento renacido y fortalecido y omito ello, y sólo me centro en la exposición a lo que me llevó a esta pequeña odisea.

Finalmente, todo ha terminado y voy saliendo con mi descargo sellado, apostillado y refrendado en mano. Por curiosidad sigo con la vista al funcionario burocrático, para reparar adónde se dirige, después que termina de atender a cada persona en turno, pues en realidad mantenía la inocente idea que la habitación a donde siempre se dirigía era alguna oficina de algún colega, o jefe, y con él o los cuales, había que ejecutar coordinaciones imprescindibles, para un mejor y óptimo servicio al contribuyente, pero mientras salgo, observo que, es sólo una sala vacía, una especie de hall, donde hay una mesa y sillas vacías, observo que toma una silla de estas, se sienta cómodamente, saca su móvil y empieza a revisarlo concienzudamente. Sin duda está revisando y leyendo, estoy plenamente seguro, asuntos sobre, cómo ser más proactivo y eficiente, cómo prestar ayuda rápida y eficiente a cada contribuyente, si, no lo dudo. Ahora me pregunto, si acaso tal vez fui injusto con los encargados de la gestión de los wasaps de estas formas digitales, pues al igual que este susodicho, seguro que, cuando nadie los ve, están aún más enfrascados en instruirse y enseñarse en, cómo dar una excelente atención al contribuyente.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cómo escribir CV

  Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral. Y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfo...

¡ Y SE HIZO LA LUZ ! …O AÚN?

Hasta que, por fin estaba encaminado, yo tontamente felíz me dirijo a firmar el contrato de prestación de servicios, el que hasta estas alturas lo considero uno de los bienes más preciados que pueda poseer el ser humano ¡ LA LUZ! . Sí, sí, por fin tendré LUZ en mi predio , después de dos años tres meses y cuatro días. Estoy a unas pocas horas de tan magno hecho, pero ya me imagino coronando mi propio Everest. Y voy raudo a sus "muy" dignas instalaciones, donde la empresa proveedora de tal servicio tiene sus oficinas. Poco a poco, a paso firme y sereno como del que se sabe triunfador, llego presto a lo que sería el inicio de una nueva odisea. Creo que Ulises ya hubiera desfallecido si los dioses, cuando pensaba que sus peripecias tras 10 años de guerra al lado de los Aqueos , y tras otra década más que le tomó su regreso a Ítaca, estas deidades le indicarían que aún, ni siquiera sería el inicio del fin de su aventura. Y volvería a empezar como un ciclo interminable de idas y ...

Inteligencia artificial

Un poco acerca de algoritmos generativos, evolutivos y otras hierbas digitales Es un temor genuino y real que tienen las personas, sobre un futuro próximo y, dado al avance de la ciencia y la tecnología , en ese futuro mediato se llegue a reemplazar completamente a los humanos, por un dominio basado en inteligencia artificial . Pero ello ya es una realidad, hay innumerables tareas que se han sistematizado, y de hecho, hay tareas y trabajos tan tediosos, otros de extrema peligrosidad o de precisión microscópica que sólo las máquinas pueden realizar. Es un hecho también, que hasta el móvil y ordenador que uso a diario son ultra y super Smart , algo así como, más listos que yo, bueno, diría que no soy el tipo más listo del mundo, pero al menos estos aparatitos han venido a ser mi vida más placentera. Me conocen mejor que yo mismo. Me avisan cuando debo despertar, saben de la música, lectura, las pelis que me agradan, y las segregan sabiamente para mi satisfacción. Me abren el correo, se a...