"Un errante errado" Me considero todo un "nómada digital" , y en verdacito creo que lo soy, si no en el sentido per se , al menos, el gafete de este modo de "labranza" creo ¡habérmelo ganado y con creces!. Más no en relación al ejercicio de realizar un trabajo digital free lance o de paquete completo, mientras vas paseando por el mundo, para lo cual solo necesitas que el lugar, por donde vas pasando y paseando tenga acceso a la red. Bueno, eso sería una realidad idealizada, pero aceptemoslo, la pura, dura y cruda verdad, solo se trata de: "ir pagando de lugar en lugar, para poder trabajar y fingir que en verdad estamos de vacaciones" . Entonces, lo mio no se ajusta a ninguno de esos criterios señalados renglones arriba, más bien diría que soy un "errante digital errado" , que "transita" por cualquier "dominio digital" y en cada parada va volcando por doquier su " hojita de vida", para conseguir un tr...
¡Diablos y demonios criminales! Esto de regalar o comprar alguna florecita se está convirtiendo en algo así como un crimen ecológico . Pues arrancarlas de su propio hábitat para llevarlas a nuestros particulares ambientes, con el noble objetivo de agradar a algunos de nuestros sentidos, está resultando como una acción despreciable y egoísta. A toda esta particular especie vegetal, las usamos y sobre usamos a diario en todas nuestras actividades, por lo que, del nacimiento a la tumba, siempre estaremos prestos a que estas nos acompañen en todas ellas. Hasta hay una especie de lenguaje florístico, cuyo conocimiento e interpretación de sus normas y reglas para su porte y uso , convendría ir aprendiendo. Dicho esto, para conquistar a una dama, lo ideal es regalar una única flor en cada cita que mantengas con ella . Sí, y la flor tiene que ser necesariamente rosa y no solo por la especie específica, sino también tiene que cumplir con el mismo tono y gradación de color de esa paleta, rosado...