< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...
El blog de lectura "que nadie lee y a nadie le importa", genial eslogan acuñado por los únicos fans del autor, sus hijas y mascotas, aunque de las primeras se tiene serias dudas. En el país donde la lectura es un cualidad esquiva en la mayoría de sus ciudadanos, es de esperar que las crónicas urbanas y hechos más o menos personales que el autor escribe y los relata de una manera fresca, ágil e hilarante, genere más interés, que el mismo autor les da.
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