Ir al contenido principal

Lo sospeche desde un principio

Racista, sexista y exlcuyente Pensé que en cuestiones de meeting o charlas digitales ya lo había visto todo, pero como ya es una constante en mí siempre resulta que por siempre estoy errado. Accedo de buen agrado a un "convite " a un curso sobre, o acerca de “ recursos humanos [RRHH] ”, y en “verdacito” mis viejas sospechas de lo que entiendo en su acepción amplia o genérica sobre nuestros "recursos" , sean estos de cualquier origen, pues viene a mi memoria inmediatamente cuadros tácitos de depredación, explotación, sobreexplotación, extinción, y un par más de perlitas relacionadas . Ahora, tras este “ entrenamiento ” reafirmo que esas sospechas centradas en externalidades negativas , han trascendido a “ internalidades ”. Ya solo con leer el título de "recursos humanos" me viene inmediatamente a la mente, la figura de "minería humana", y donde el ser humano es considerado un "insumo" o un “recurso”, o como lo llaman eufemísticamente l...

Creo que en cada uno de nosotros hay un acumulador escondido

¡Diablos!, ya no queda espacio libre en casa sin que esté ocupado por alguna caja repleta de objetos, que voy acumulando más y más, día con día, año tras año. Y es que realmente pienso, que algún día voy hacer uso de todos o alguna de aquellas cosas. Lo peor de todo, es que tal día nunca llega.

Es más, siempre que busco algún objeto, cosa, herramienta, bueno en fin cualquier objeto que guardé hace un buen tiempo y ahora que precisó de ello, no lo ubico, nunca logro hacerlo, hay montones y cúmulos de cajas etiquetadas con nombre y renombres que supuestamente aluden a los bártulos que están alojando, pero dado a que mi mujer al igual que yo, le gusta y en mayor grado, guardar desde un alfiler hasta cuanto objeto llegue a sus manos, por trascendente o carente de esta cualidad, ya sea porque lo compró, o alguien se lo regaló, o heredó en fin. De manera que, los rótulos han asistido a cambios y recambios, e incluso se los ha ignorado, pues dado a la cantidad de objetos que se tiene que guardar donde quepan, no hay lugar libre dentro de cualquier caja, que sirva para este noble propósito. Por lo que nunca sabré con certeza lo que anidan en realidad estas cajas, a menos que escudriñe dentro de ellas. Y hacerlo y por lo tupido e inaccesible que resulta ello, se torna en una tarea perdida aún antes de haberla empezado.

Necesito deshacerme de estos inútiles objetos que lo son ahora, y son realmente un estorbo más que una supuesta ayuda en un virtual futuro, que nunca arribará. Pues cuando realmente se precisa de aquellos, son extemporáneos o no se los puede ubicar, por que la ausencia de señas, o cuando se echa una mirada a los grafitis estampados en las caras de estas cajas, nunca corresponde al contenido que supuestamente etiquetado, de manera que, es más provechoso y fácil salir a comprar uno nuevo que echarse a buscar cual aguja en pajar.

¡Diablos!, deberíamos de tener como única y general regla de oro, que "aquel objeto o artículo no usado en un año -ni un día más-, este se debería desechar de inmediato", por lo que una buena opción sería vender, donar, en fin. Se trata de sacarlos de nuestras vidas y llamar ya mismo a los Traperos de Emaús para cumplir con tal tarea. Bueno en realidad de tanto en tanto éramos caseritos de esta noble cofradía, hasta que de un tiempo a esta parte se tornaron más o menos eticosos, por lo que sólo se llevaban lo más adecuado respecto a sus nuevos y altos estándares de calidad, en consecuencia abdicaban llevar todos y cada uno de los bártulos que apartamos para ellos, ¿…y el resto?, a la basura, pues ni regalado lo quieren. ¡Demonios!, y dónde quedó eso que la basura de uno es el tesoro de otro, al parecer sólo es eso, un bordón puro y simplón.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, pasado el año, sí, y ha desecharlos, de esta manera estoy seguro que, reconquistariamos una buena y amplia habitación, la que inicialmente se la destinó como área para juego y recreación para nuestras pequeñas hijas, pero dado ahora que ya son adolescentes, y ya hace un buen rato que esta superficie se convirtió en un “self storage familiar”, y dicha amenaza pretende extenderse a las habitaciones personales, salas, baños y cuánta área libre exista. No nos queda de otra que botar cada una y todas las cosas. Creo que almaceno y acopio ropa desde que era soltero, es tiempo de dejarlo ir y de paso desechar también algún vínculo conmovedor, sentimental del pasado.

Por lo que, mi mujer y yo secundando animosamente, empezamos a separar escrupulosamente, de cuánto objeto, bártulo o prenda pensamos desechar, pero dado a que nuevamente ella al igual que yo, al ver que cada objeto apartado, estamos muy seguros que, éste en verdad, nos será de utilidad en un futuro inmediato, lo retornamos a su cajita original, aunque en "verdacito" sé que, de ninguna manera será así, por lo que seguiremos acumulando con o sin el menor sentido, más y más.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Locos por la tecnología

< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...

Cómo escribir CV

Érase una vez en los tiempos muy muy lejanos, donde los currículos personales se escribían literalmente muy diferente como se los hace ahora. Jamás llevaban foto, pues se promocionaba las cualidades de la formación y performance académico. Consignabas en él, los números de tu libreta electoral, era una especie de documento de identificación personal (D.N.I) primitivo, este tenía tres cuerpos a manera de un mini tríptico. Estaba relleno de cuadros para poner en ellos los sellos que acreditaban que religiosamente habías concurrido a cada proceso electoral, y por lo tanto, eran la huella de un ciudadano hecho y derecho. También era super importante consignar en el C.V., el número de libreta militar. Tener este documento era un comprobante que daba fe de haber cumplido en algo con la patria (servicio militar "obligatorio"). Aunque todos sabíamos que los mismos militares te los vendían.  En aquellos tiempos no había teléfonos móviles, por lo que escribías el número de tu teléfono...

“SE NECESITA SEÑORITA CON BUENA PRESENCIA”

Era el enunciado enmarcado en forma de letrerito que uno veía por todo lado y a lo largo y ancho de la ciudad. Ya parecía más un eslogan de uso común y obligatorio que toda empresa grande o chiquita, exponía y revelaba en cualquier gacetilla de empleos, o hasta en las fachadas de sus locales a manera de anuncio o requerimiento. Y esto de la “ buena presencia ” era el único elemento a franquear por cualquier señorita veinteañera que deseaba alcanzar un puestito o trabajito en cualquier emprendimiento, sobre todo en el área de servicios. Sí, y lo que estaba implícitamente escrito en este quinteto de palabras, se debía de leer como un “estego”, cuya real traducción era: " se necesita una joven agraciada, no más de veinte y pocos años, pues una de treinta, es un vejestorio para estos empleos ". Y lo más importante, " estar dotada de generosas y exuberantes curvas, para este caso cuanto más, mucho mejor ". Aquello de la preparación técnica, o académica de la soli...