"Un errante errado" Me considero todo un "nómada digital" , y en verdacito creo que lo soy, si no en el sentido per se , al menos, el gafete de este modo de "labranza" creo ¡habérmelo ganado y con creces!. Más no en relación al ejercicio de realizar un trabajo digital free lance o de paquete completo, mientras vas paseando por el mundo, para lo cual solo necesitas que el lugar, por donde vas pasando y paseando tenga acceso a la red. Bueno, eso sería una realidad idealizada, pero aceptemoslo, la pura, dura y cruda verdad, solo se trata de: "ir pagando de lugar en lugar, para poder trabajar y fingir que en verdad estamos de vacaciones" . Entonces, lo mio no se ajusta a ninguno de esos criterios señalados renglones arriba, más bien diría que soy un "errante digital errado" , que "transita" por cualquier "dominio digital" y en cada parada va volcando por doquier su " hojita de vida", para conseguir un tr...
Mis primeras lecturas cuando era un chibolo las recuerdo perfectamente, me encantaban las historietas en especial las de condorito, de hecho las coleccionaba hasta ya entrado en la adultez. Luego por sugerencia y animado por mi amigo de la infancia que era un eximio lector en aquel género de lectura, me fui metiendo sin saberlo en el mundo de los libros de bolsillo, con las famosas coboyadas* del oeste. En un principio me parecían un montón de letras sin fin, carecían de cualquier gráfico salvo el de la tapa y la contraportada. Todo un bloque de letras en formato pequeño de allí su denominación, me parecía algo extraño y poco menos que aburrido irrumpir en dicho género, por la ausencia de dibujos a los cuales estaba acostumbrado, pues no me imaginaba cómo disfrutar la historia, sin su respectivo cartoon , pues estas le añadían a la lectura un soporte más visual y la narrativa se hacía vivida. Me convertí en un adicto consumidor de ellas, las podía llevar a todo sitio, metidas en al...