Hay cierta gente que anda algo psicoseada * o cuando menos asustada, porque esto de nuestra información personal está siendo recolectada por algunos algoritmos digitales que están colados en cada cosa que tocamos o vemos. Pero como yo lo veo, no debería de estar tan mal, y todo este banco de información, tal vez en algún momento, trascienda a nuestra actividad diaria y mejore, por ejemplo, los servicios reales que uno necesita. De esta manera, al ingresar a cualquier oficina privada y sobre todo a cualquier ente público, para realizar cualquier trámite particular, espero que, algún algoritmo de aquellos que husmean tu “ modus vivendi ” haya hecho bien su trabajo y en verdad haya escudriñado y estudiado mis gustos y disgustos personales por lo que, mi expectativa es alta al cruzar sus puertas. Tengo la certeza que me esperarán, como debería de ser y no como dios manda para estos casos particulares. Al revelar mi presencia, el algoritmo encargado de perfilarme, recurrirá a toda la i...
< /> Hasta hace cierto tiempo, me negaba a usar las plataformas de comunicación modernas que están muy de moda. De hecho, era una especie de “retró-grado bobo” que, me resistía a usar las redes sociales para exponer mí vida o fisgonear en las ajenas . Ahora, sigo siendo el mismo bobo, pero de la especie “pro-grado”, que va en ese sentido de dirección del cual era displicente. En consecuencia, hoy, sólo me dejo llevar [cual noria] por los fascinantes vientos digitales, que han venido a limpiar un poco, todo ese oscurantismo que había creado y creído . No obstante, por más que porfió en adentrarme más y más, en estos mundos que fueron extraños, inexplorados y, enigmáticos, pues caigo en la cuenta que he sucumbido a ellos y, solo atino a fundirme y dejarme envolver por este torbellino tecnológico. De hecho, tal vez sea uno de aquellos pocos seres que aún detesta usar los móviles y o, se niega a llevarlo consigo. Pero lo que nunca dejo de hacer, es regresar donde mi ordenador y ...